The Time Traveler’s Wife

Cuando Clare y Henry se conocen él tiene 40 y ella 6. Cuando se casan ella tiene 22 y él 30. Y es que Henry tiene una enfermedad, viaja en el tiempo. No lo puede controlar, no puede protegerse y es cuando menos se lo espera.

Es una historia de amor de la mano de Audrey Niffenegger (me ha costado Dios y ayuda aprenderme el apellido de esta escritora, y aún así he mirau en Google para comprobar que lo he escrito bien). Me lo recomendó madre hará cosa de un año y medio o dos, y hace poco lo cogí. La historia está más o menos contada en tiempo lineal, aunque a veces de 1983 podemos pasar a 1974. Pero generalmente va en el orden al que nosotros, simples humanos, estamos acostumbrados.

Hacía muchísimo que no leía un libro así, Clare y Henry se quieren muchísimo, casi tanto o más que Romeo y Julieta, que después de todo sólo se conocían de hacía cinco días (bueno éso en la versión de Shakespeare). Henry desaparece dejando su ropa en su sitio, y Clare espera a que regrese, haciendo todo lo que puede por no preocuparse, por no tener miedo, por desear que él esté con ella, con otra ella, su la Clare de su infancia.

Los personajes no están bien definidos, están increíblemente bien definidos. Te enamoras de ella, te apasionas con él. Y acabas el libro y lloras (yo lloro). Pero esta mañana, triste sabiendo que no sabré más qué es de su vida, cotilleo un poco por la red a ver qué me comentan de cuánto saldrá la peli, que ya hice un pequeño resumen sobre ello. (Un poco patético, pero fue hace casi dos años, sin haberme leído el libro y menos experiencia, ¡qué os voy a decir!)

Clare es Rachel McAdams (que me encanta) y Henry Eric Bana… que no es como describen al Sr. DeTamble, pero es actor es bueno y oye… ¡no voy a quejarme! La película sale el 14 de agosto en USA y yo no tengo ninguna duda de que no me la voy a perder. En España (¡POR SUPUESTO!) no hay fecha de estreno, así que la veremos por Internet, que para algo está. Ha sido dirigida por Robert Schwentke y el guionista ha sido Bruce Joel Rubin.

¿Le llegará la película a la cintura al libro? Esperemos, me conformo incluso con la cadera… veremos, veremos…

Escribe un comentario