Sí, quiero… ¿no?

Vale, ya sé que soy excesivamente joven para pensar en eso, pero como buena chiquilla, siempre pienso más allá que el presente. He comenzado a leer, de un modo obseso (en serio cada día lo primero que hago es meterme en la página, y a partir del primer momento en el que lo hago por la mañana, me sigo metiendo cada hora o dos horas por si hay un artículo nuevo). Hablo de hellogiggles, la página que ha co-creado mi adorada Zooey Deschanel.La gente que escribe en esta página es más mayor que yo, supongo que rondan los 30. (Pero vamos van desde los quince hasta los cuarenta).

Y hoy he leído este artículo sobre matrimonio, que me ha hecho pensar lo que ya tenía medio en mente, pero apartadito en un rincón de mi cerebro. Ya, ya sé que no llevo ni un año con Chandler, pero llevo unos tres años detrás de él, y uno antes de comenzar a salir intentando que pillara mis indirectas. Bueno con todo ésto os quiero decir que a pesar de llevar poco, ésto tiene pinta de tener bastante futuro. Hemos hablado de ir a vivir juntos y cosas de esas…

Yo, hija de divorciados, nunca pensé poder casarme con alguien. Sino alguienes. No sé si he comentado cómo pensaba que sería mi futuro, pero en resumen viene a ser algo así: antes de los 30 me casaría con un productor, tendríamos uno o dos hijos. Antes de los 35 nos divorciaríamos y poco después acabaría enamoradísima de un guionista. (Depende de cuántos hijos tuviera con el productor tendría uno o ninguno con el guionista). Y con este estaría hasta los 50 más o menos, pero se nos acabaría el amor. Seguiríamos siendo mejores amigos, pero ya no habría chispa y decidiríamos divorciarnos. Y entonces es cuando llegaría el amor de mi vida, un cocinero, y con este último no me casaría porque nos parecería puro formalismo, y duraríamos hasta que la muerte nos separe.

Así que me convencí de que mi vida iría así, y hasta me gustaba la idea, porque de todas formas ¿quién me iba a aguantar a mí durante el resto de mi vida? Soy demasiado pesada, infantil, caprichosa, mandona y vaga…

Pero Chandler quiere casarse. Quiere casarse. Presión, presión en mis sienes, me tiemblan las rodillas. Hablamos de bodas. De matrimonio. Qué miedo. Porque casarme con tres tíos no importa, porque sé que no durará para siempre. Pero si es para siempre es cuando me tiemblan las piernas y se me congela el corazón.

Dios qué miedo.

Porque si te casas convencida de que es para siempre, y luego resulta no serlo, es cuando la catástrofe reinará por toda mi cabeza y mi vida. Y con lo que me gusta a mí vivir en un caos controlado… no, no, no… no podría. Qué putada que la vida sea algo que no se controla. O qué maravilloso, todavía no estoy segura.

Claro que podríamos vivir juntos sin estar casados, con treinta hijos y mucha felicidad, peeero… ¡¡¡Chandler me ha dicho que quiere casarse!!! Arg… ¡hombres! ¡Son las mujeres de hace cincuenta años!

Advertisement

Un pensamiento en “Sí, quiero… ¿no?

  1. Synn dice:

    Jajaja. Perdona, pero me pareció gracioso. Y no te voy a decir qué hacer, porque no me harás caso y yo odio que me digan lo que tengo que hacer.
    Un abrazo.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s