¡Ha sido mi cumple!


Por primera vez en años estaba emocionada porque el lunes pasado fuera mi cumpleaños. 22 años ya. No era una emoción de no dormir, pero daba saltitos e iba correteando y canturreando: ¡Diez días para mi cumple! ¡Seis días para mi cumple! Y así sucesivamente. El día en sí no fue nada especial, fui a la uni, me regalaron un boli pilot rosa, una pequeña coña con las de mi clase, y llovía, claro, claro es Bilbados, siempre llueve, pero llovía mucho, me pasé la tarde amargada, viendo The Killing, esperando a que alguien me llamara para salir a tomar algo o a jugar. Pero nadie me llamó hasta las 21.00, y entonces salí al bardesiempre y me bebí una cerveza. Fue guay (yo utilizo de normal la palabra guay y total y si tenéis algo en contra de esto os saco las garras).

Pero de todas formas 11 de abril sólo es mi cumpleaños, tengo 365 días en los cuales voy a tener 22 años. Y son muchos días. El año que tuve 17 se me hizo larguísimo porque me repetía entre dos o tres veces al día, tengo 17, tengo 17, tengo 17. Ahora me falla mucho la memoria, me cuesta estar segura de si tengo 20, 21 o 22 años.

Tengo 22 años y estoy soltera, tengo 22 años y hace diez que no vivo con mi aita, hace diez que besé a un chico por primera vez, hace doce años que me bajó la regla, hace diez años que dos de mis mejores amigas entraron en mi círculo de mejores amigas y no han salido desde entonces, hace quince años que escribo en mi diario (mis diarios) y hace diecisiete años que dibujé mi primera novela. (En la época no sabía escribir, así que tuve que dibujar la historia de María).

Nunca tuve ningún plan particular para mis 22, los 18 era mayor de edad, a los 20 me iría de Erasmus, pero los 22… no prometían nada en particular y nunca tuve ganas de alcanzarlos porque ello conllevaría adquirir algo más. Creo que nunca os he hablado de mi cálculo matemático, es de lo más curioso… el año que cumplí 14 me enamoré de Anthony, y fue un verano que ligué bastante (me lié con tres, pero con 14 años aquello era una barbaridad), luego cumplí 17 y me volví a enamorar de Eric (que no necesita carta de presentación), un año más tarde ligué muchísimo (ya no me refiero a tres chicos como una azaña memorable) y dos años más tarde, con 20 me enamoré de Fabian, aquel músico que ahora es padre. Secuencias, pequeños lectores, época de ligar: 14 – 18 – 22? Secuencia de enamorarse: 14 – 17 – 20. ¿Qué se deduce? Que este verano voy a ligar muchísimo y el verano que viene me enamoraré de alguien. El amor de mi vida lo conoceré a los 26, época en la que ligaré como una bellaca y me enamoraré estúpidamente. (No sé vosotros pero yo siempre me enamoro estúpidamente, nunca elijo con sabiduría). Claro que esta quiniela absurda que yo llevo, no tiene ningún sentido, pero se ha cumplido bastante hasta la fecha, lo cual me ha llevado a estar alerta cuando se acerca uno de los años en los que toca ligar/enamorarse.

Pero es que he de admitir que tengo 22 y creo estar enamorada (estúpida y absurdamente) de un chico que no me conviene, con el que hace más de un año que llevo haciendo el tonto y con el que si alguna vez se digna a besarme (momento en el cual yo levantaré la pierna derecha y al separarme mantendré los ojos cerrados y expiraré todo el aire de mis pulmones no creyendo que realmente haya llegado ese momento. Las luces de nuestro alrededor también tintinearán y si hay algún tipo de brisa nos envolverá en un remolino de ojas verdes, amarillas y marrones). Es patético. Diría que odio estar enamorada, pero es mentira. Simplemente no me conviene. Es una pérdida de tiempo tener novio. Oh… aquí vendréis los ñoñas diciéndome que el amor es lo más bonito que hay, que tu pareja siempre estará a tu lado y será amor eterno, que podréis ver películas juntos y compartiréis tantos momentos íntimos e inigualables que os sentiréis los seres más completos del universo. Sonreiréis al pensar en esa persona tan amada, y cuando no sepáis qué hacer, recordaréis cada rincón de su cuerpo, la forma de sus manos, su piel, cómo sonríe y se le cierran los ojos, la cascada de risa que le brota cuando chincháis a esa chica que os quita el sueño. TODO ESTO ES UNA PUTA MIERDA. Porque tampoco es que sea una esperta en relaciones, he tenido dos relaciones serias en mi vida, pero ya es más de lo que muchos (a mi alrededor) pueden decir. Y estar enamorada, para la vida que me gusta llevar a mí, es una agonía. Para empezar salir de fiesta no motiva tanto, porque a eso de las tres, si tu novio está por los alrededores ya te quieres ir porque no sólo le quieres besuquear cual quinceañera pornochacha, sino que quieres hacerle el amor. Odioso. ¿Y qué pasa con esas matinales en las que llegas a casa a las 9 de la mañana, o a las 3 de la tarde? Ya no existirán. Tu pareja te quitará tiempo de estar con tus amigos, y cuando estés con ellos, no sabrás qué es eso de la sequía de no follar nunca, por lo tanto no podréis hablar de la falta de sexo en Euskadi ni empatizarás con ellos. El lado malo es cuando la relación se acaba y no sólo ya ni siquiera te apetece salir de fiesta, sino que vives la más odiosa agonía porque cada día es eterno y te parece que no encontrarás la felicidad tan maravillosa como la que has dejado pasar. Sufrir de mal de amores, es el peor de los tormentos. Pero claro, como mujer soltera, tengo todo mi tiempo para mí, no tengo ni que compartirlo con mi pareja, ni que consultar sus horarios para intentar vernos. Planeo mi verano con mis amigos, a la aventura, y no con mi novio para poder estar juntos y ser empalagosos. Como persona soltera me puedo masturbar pensando en quien quiera – con novio también pero luego hay un poco de culpabilidad – y me puedo liar con quien quiera, cuando quiera, donde quiera.

Pero qué triste es mi realidad, que aunque sé que soltera soy más feliz, me lo paso mejor, me divierto más, soy más bailarina, saltarina y alegre, me gusta tanto este chico, que saldría con él. Además, RS y yo hemos vuelto a esa rutina de volver a liarnos, (de hecho nunca la hemos dejado, pero generalmente es una o dos veces al años y ahora es más bien una o dos veces al mes), esto no sería un problema si él no llevara más de un año con su novia. (Hace ya tres años y medio que me llevo liando con él, y por supuesto que no le veo tan imposible, inalcanzable e increíble como en su día, pero sigue siendo RS, y me pone muchísimo).

O sea que mis 22 años se resumen con que estoy soltera, pero creo estar enamorada de un chico, y soy amante de otro con novia. Me quiero ir a estudiar guionismo a algún lado y en dos meses termino la carrera, soy licenciada en Filología Inglesa y llevo a la conclusión de que no sé demasiado sobre nada, o más bien poco sobre todo. Mi círculo de mejores amigos ha variado y se ha reducido, aunque esto no es malo, las relaciones se han estrechado y han intimado. Tengo más experiencia que nunca, pero parece que no sé utilizarla del todo, porque soy una patosa en el día a día y no aprendo ni de mis errores ni de mis lógicas aplastantes, carezco de moral (en lo que se refiere a chicos y sexo) y le hago más caso a mi instinto animal que a cualquier otra cosa. Me río muchísimo de mí misma y de mi absurda situación a pesar de estar en el ojo del huracán.

Tengo 22 años y joder cómo necesitaba escribir todo esto.

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6 pensamientos en “¡Ha sido mi cumple!

  1. Víctor M. dice:

    Un post muy guay. 😉

  2. flipando dice:

    Impresionante post, creo que no habia leido tanto amoralidad junta en mi vida. Es lamentable tu gafapastismo en fin…suerte.

  3. scry dice:

    Es lamentable q no hubieras leído tanta amoralidad junta antes de este post…

  4. Christian dice:

    Esta genial, que tanto debate

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