Educación y otras utopías


Ayer estuve comiendo con unos amigos y las dos horas que duró la sobremesa fueron sobre educación. Al comienzo empezamos contando anécdotas divertidas: “qué mal hablaba este profesor euskera, que cuando llegaba al verbo siempre soltaba una barbaridad…” “¿Y os acordáis de la de bachiller que no nos hablaba ni una palabra de inglés, ni siquiera cuando le preguntabas?” “¿y la de economía que no se le entendía ni una palabra cuando explicaba?” Pues fueron anécdotas curiosas hasta que nos dimos cuenta de lo triste de la situación.

Todas esas profesoras de instituto, que se supone que nos forman en un momento bastante crítico de nuestra vida, muchas no tienen ni puta idea de lo que están haciendo. Voy a poner el caso de inglés que es el que mejor conozco. Había una profesora, la cual llamaremos la Juan por razones que no vienen al caso, que era incapaz de decir una frase en inglés. El año que nos preparaba para selectividad. Y cuando se le preguntaba algo en inglés, contestaba en euskera. ¿Qué tipo de profesora hace éso? Y doy por hecho de que ha estudiado filología, pero cabe la posibilidad de que no.

Teniendo dos universidades en Euskadi, aquí sólo se puede estudiar en Vitoria o en Bilbado, ayer dio la casualidad de que había un chico licenciado en Vitoria y yo que me licencié en Bilbado. Él dijo que cuando estaba en último curso les hicieron un examen para asegurarse de que todos eran nivel Proficiency (C2) y que mucha gente iba cayendo por el camino porque no tenían el nivel. Por desgracia para la humanidad por he ido a clase con gente que da vergüenza ajena. Que si yo veo que son profesoras en los colegios e institutos a los que mande a mis hijos, los saco de allí. Es gente maja, sí. Pero ser maja no te hace buena en el idioma y mucho menos buena profesora.

Hablamos de la titulitis que hay hoy en día para todo, cuando en realidad lo que importa es el talento. Pero ya que el talento no se puede ni estudiar ni hacer un máster sobre ello (de momento) éso no cuenta realmente hasta que no te pones a trabajar de verdad en el campo. ¿Y qué pasa con la gente que tiene el potencial pero no lo demuestra? Que se van a la mierda. Ese es el gran resumen al que llegamos después de 120 minutos de discusión. Da igual que hayas sido un máquina en tu ingeniería si luego eres incapaz de aguantar la presión que supone currar de ello, da igual que hayas estudiado magisterio simplemente por hacer una carrera y no tener vocación, da exactamente igual porque acabarás trabajando del mismo modo que trabajará el chico al que le encantan los críos.

No llegamos a nada. ¿Qué comento yo en este año de amargura que me ha tocado vivir? No hay que desesperar, si tiene que llegar algo se supone que llegará, ¿no? Y cuando sea el momento podremos mostrar nuestros cuadros, nuestra sabiduría de cuatro idiomas, nuestra velocidad para hacer cálculos de memoria o nuestro arte para organizar eventos. Todo tiene que llegar, porque sino… no tiene sentido nada de lo que he estudiado.

Qué. Genial.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s