El chiste del 3%

Por razones que ahora mismo no vienen a cuento no dispongo de mis cosas (libros, DVD’s y demás parafernalias que completan mi mundo) y por lo tanto los datos que daré serán poco aproximados, pero bueno, quedaos con la idea general.
Leí en el libro de Natxo López (creo que fue en su libro) que hay cosas que el escritor escribe que no gusta a la mayoría, pero al poco porciento que gustan, no gusta, encanta y maravilla. A éso se le llama en el 3%.
Por otro lado, tenemos la serie Studio 60, mi serie preferida en todo el mundo mundial, escrita por el Dios Aaron Sorkin. En el primer capítulo, hacia el final, después de muchas peripecias, problemas y personajes nuevos, hay una escena en la que Matt y Danny hablan sobre sus posibilidades. Danny ha consumido drogas cuando no debía, y saber por lo tanto que nadie le va a contratar para rodar ninguna película. Studio 60 es su única opción.
Entonces Matt le hace un chiste. Le hace este chiste exactamente:
DANNY
Matt, busca a otro director, puedes encontrar a alguien bueno.
MATT
No quiero a otro, te quiero a ti.
DANNY
El chiste es no quiero a nadie bueno, sino a ti.
MATT
Ya sé cuál es el chiste.
Lo que ocurrió fue lo siguiente. A mí el chiste me encantó. Os puede parecer el peor chiste del mundo o un humor sutil, inteligente y fantástico, sea como sea, lo que yo hice fue coger mi ratón y darle a copiar/pegar a esto.
Teníamos que escribir una escena para clase de serie en el Máster de guión de Salamanca y yo quise meter esta conversación. La cosa cambiaba, era sobre dos chicas, una le decía a la otra que tenía un esguince porque no quería bailar en la fiesta de Bar Coyote que había organizado la primera. Al final le contaba la verdad y hacían las paces. El chiste lo metí para aliviar la tensión.
Mandé el trabajo.
Lo corregimos en clase delante de todo el mundo. La profesora me dijo que no comprendió el chiste. Dice que igual ha sido ella que andaba espesita, la gente en mi clase lo confirma, ellos tampoco entienden el chiste. Lo expliqué.
– Me imaginaba que iban por ahí los tiros, pero es un poco rebuscado, ¿no?
Es lo malo que tiene copiar, que no puedes decir que lo ha escrito Aaron Sorkin para que nadie te diga que tu forma de escribir es rebuscada.
Me hundí en mi asiento y la chica que estaba detrás de mí se acercó a mi oído y me dijo.
– A mí me ha encantado el chiste. Es el típico chiste que suelo hacer yo con una amiga, y yo cuando me leí la escena me gustó precisamente por el chiste.
En éso consiste el 3%, hice un chiste para un pequeño público, y el pequeño público respondió. No gustó en su mayoría, pero a alguien le encantó. Y yo con éso me quedé.

El día que el mundo terminó y yo me hice mayor

Hoy he tenido que entrar en mi universidad. La última vez que entré fue cuando hice mi último examen, hace ya un año y medio. Obviamente la he visto muchas veces por fuera, pero no es lo mismo.

Recuerdo cuando fui a puertas abiertas cuando estaba en segundo de bachiller y mi madre me contaba cosas que recordaba de su época universitaria. Y me parecía absurdo. No me hacía gracia tener que ir a una universidad privada, no quería que fuera religiosa y temía que mis compañeras de clase fueran unas pijillas de papá.

Obviamente me equivoqué en todo, aunque me empeñé en tener razón durante varios meses el primer año que estuve. Luego empezaron las amistades, los planes de futuro, los erasmus, los novios, los cotilleos, las clases, los idiomas y todos esos recuerdos que creé en los años que estuve estudiando allí.

Hoy a la mañana cuando me he despertado y he pensado: tengo que ir a la uni, me he dado cuenta de que éso hacía un año y medio que no me ocurría. El año pasado tenía clase por la tarde y cuando tenía por la mañana, primero tenía que ir a trabajar, así que desde que dejé Filología no había vuelto a pensar eso.

Me he vestido nerviosa, como si fuera a quedar con alguien a quien tenía que impresionar. Me he subido al metro con un libro, como solía hacer antes, también he recorrido las calles leyendo, sin mirar a mi alrededor. O por lo menos lo he hecho hasta que me he acercado al puente. No solía bajarme en Moyua para ir a la uni, pero el viaje es más bonito por el centro que por la línea recta interminable que es Deusto. Así que he puesto el marca páginas y he cruzado el puente, admirando la arquitectura que conserva todas esas horas aprendiendo inglés, literatura, historia de la lengua, fonética. He mirado por la ventana del cuarto de baño, como solía hacer y me he imaginado la de veces que he tenido la misma conversación con Escritora «sería genial rodar un corto en esa casa». Nunca lo hicimos.

He olido mucho la universidad, no huele demasiado pero sí que tiene ese olor personal que todo y todos poseemos. Olía a esperar a Kukaa para volver en metro juntas, olía a lluvia y a tropezar. Olía a quedarse encerrada en el ascensor y a correr por los pasillos porque llegaba más tarde que nunca. Olía a gente nueva, a erasmus, a risas y a mil cosas más que unas pocas palabras no pueden abarcar.

Me ha gustado ir. Creo que me he enamorado por primera vez de la universidad, ahora que ya no me amarga porque en secretaría hay una cola de más de media hora o porque un profesor no está en su despacho cuando pone claramente que son horas de tutoría. He incluso cantado la banda sonora de Harry Potter mientras me encaminaba hacia el laberinto.

Digo que me he hecho mayor porque supongo que acepto, muy a mi pesar que la época de ser universitaria ya pasó. Que ahora por mucho que siga estudiando, yo sé, y todo el mundo sabe que lo hago porque no tengo nada más que hacer. Porque no hay dinero en este país. Porque yo no soy hija de nadie ni fue nunca la mejor de la clase como para poder estar trabajando en un colegio privado. Ni siquiera fui suficientemente espabilada como para irme a EE. UU. a vivir y hacer un máster y un doctorado allí.

Hoy al mirar los recuerdos me he dado cuenta que ya he pasado el lugar. Que por mucho que desee volver, ya soy demasiado mayor para ello. Tengo que dejar de forzarlo y asumir de una vez que sí, que por muy infantil que sea soy mayor.

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Fotos alumnas deusto muy zorras

Tres personas han llegado a mi blog a través de las frases que he escrito en el título. De hecho he hecho un copia/pega.

¿Qué coño ha pasado en Deusto? Pues por lo que me he enterado, alguien ha entrado muy hábilmente en la red de la universidad y se ha metido sigilosamente en el móvil u ordenadores de la gente para repartir fotos de unas chicas de la uni que estaban desnudas o muy ligeritas de ropa.

Vale, qué putada chicas. No sé quién lo haría ni por qué. ¿Pero es necesario llegar a ‘fotos alumnas Deusto muy zorras’? ¿En serio? ¿Ninguno de los aquí lectores se ha sacado fotos desnudos o desnudas con su pareja o ha hecho un vídeo erótico? ¿No? Pues vuestra vida es triste. Puede que las chicas no hicieran bien en tener sus fotos en sus móviles, pero en algún lado las tienen que tener y puede que en el ordenador de casa no sea el mejor sitio. Aunque parece ser que ya nadie está a salvo de nada una vez estés conectado a Internet.

¿Queréis ver fotos de tías en pelotas? Internet no tiene porno ni nada por el estilo.

Os dejo unas páginas, para que no os vayáis a dormir sin la pajilla habitual.

http://www.4tube.com/

http://www.danejones.com/

http://www.youporn.com/

El resto al que le interese, que siga leyendo.

No acabo de comprender por qué son denominadas zorras las chicas que por amor al sexo y a sus cuerpos se sacan fotos eróticas. ¿Es el morbo y las ganas de follarse a gente conocida lo que hace que la gente ponga éso en Google? ¿Y qué pasa si ves las fotos? ¿Podrás presumir con tus amigos de ello? Joder tío, felicidades. ¿Y qué? ¿Acaso conocías a la chica? ¿Cuando folles con otra persona vas a imaginar la cara de esas chicas?

Todo es morbo. Todo, todo y todo. No hay límites, fronteras o fin a la insaciable curiosidad que tiene la gente por ver desnudos. No es el rollo de ir a una playa nudista, es poder ver a alguien sin que sepa que miras. Somos los mayores voyeurs que la historia del planeta haya visto y tenemos una ventana para acceder a ello con total tranquilidad.

Por no hablar de las cadenas de televisión que rápidamente se han agenciado de las fotos y las han colgado en sus páginas o lo expuso en el informativo. Profesionales de alta calidad, sí señoras y señores, de puta madre. No tienen ni respeto ni vergüenza, y aunque aparentemente lo diga para informar al público, es morbo puro y duro.

Toda esa hipocresía que se crea queriendo verlas desnudas pero luego aparentando respetar a la mujer y a su cuerpo, me da asco. Vete directamente donde la tía, habla con ello y lígatela. ¿Pierde su erotismo y misterio? Así es la vida real.

El largometraje que evolucionó

Os hablé de aquel largometraje que estaba escribiendo junto con chico y chica. Algo que nos habían implantado y que habíamos escrito como un ejercicio, no como un hijo propio.

Dios, nos costó. No os hacéis una idea. Seis o siete sinopsis. SEIS O SIETE. Daros cuenta que éso significa que cogemos los mismos personajes, los metemos en una batidora e intentando que la estructura no cambie demasiado (porque recordad que somos novatos, el detonante, primer punto de giro, midpoint, segundo punto de giro y clímax es para nosotros una fórmula matemática inquebrantable, si nos salimos de ahí, la hemos liado). Así que pasaron las versiones, cuanto más tiempo pasaba, la comedia menos gracia tenía. La comedia desaparecía. Qué bien. Le entregábamos una versión a David Muñoz – el coordinador del taller de largometraje – y se reía – siempre a buenas y siempre haciéndote partícipe de esa broma, pero se reía. Y te dabas cuenta que cada vez te alejabas más de la historia que tienes en tu cabeza.

Porque os voy a contar un secreto. Un secreto que yo aprendí al comienzo del máster y que parecía ser muy obvio para el resto del mundo. Escribir literatura es fácil. MUY, MUY FÁCIL. Todo lo que quieres decir, lo puedes decir. De hecho ahora estoy leyendo El palacio de medianoche de Carlos Ruiz Zafón y me doy cuenta de lo mal construidos que están los personajes, por el simple hecho de que el escritor escribe en los párrafos que los personajes son así o asá, pero cuando los personajes hablan o hacen cosas… son todos iguales. Y las partes en las que ‘tienen voz propia’ a mí me da la impresión de que están metidas con calzador. Pero me estoy desviando del tema. Escribir literatura es fácil comparado con guión. En guión tienes que escribir lo que ves. No puedes poner «Ella estaba triste por la ausencia de él, hacía días que no comía y lo único que hacía era pasarse horas y horas en la cama, acurrucándose bajo las sábanas, asustada del mundo exterior». Algo así se tendría que reflejar con la protagonista en la cama, dando vueltas. Se podría levantar y abrir la nevera, donde no hay comida. Volver a meterse en la cama y follar. Digamos que es como pasar de ser Dios todo poderoso, digamos Zeus, a pasar a ser un dios menor, por ejemplo Mercurio. Qué putada. Antes lo dominabas todo. Ahora sólo dominas parte del trabajo. Porque un guión son indicaciones que cogerán otros profesionales para montar una película. Tú lo haces lo mejor que sepas y puedas que se irán los actores, sonido, fotografía, dirección, vestuario y montaje a hacer lo mejor que sepan.

Total, que un chico de clase nos dio una idea para encaminar el largo y tiramos de ahí y conseguimos crear por fin una historia con sentido. David nos mandó dos o tres versiones de escaleta y en una semana nos pusimos a dialogar. (Que como dice un buen amigo del máster, dialogar es el caramelo después del sufrimiento de escaletar). Y nos salió una historia que no estaba mal. De hecho no estuvo nada mal, porque cuando acabó el módulo de cine, David nos eligió a nosotros para seguir tutorizando el proyecto hasta finales de curso.

Y tras cuatro versiones donde se fueron cambiando cosillas, como quién era la mala de la historia, la relación entre la prota y su amante, o incluir que la familia de la prota vende drogas. Y ya en la cuarta versión, David Muños la dio por buena, aunque él dijo algo así como: «Es una buena primera versión para enseñar». Se ve que todas las reescrituras anteriores no cuentan. Así que chico decidió presentarlo a una beca madrileña que te tutoriza el proyecto durante un mes y medio. Son cuatro horas al día de lunes a viernes. A la gente que no es de Madrid se les proporciona alojamiento y comida. Y aunque la gente del jurado no es, muchos de los profesores que trabajan ahí han sido ponentes del máster así que sería volver a ver a caras conocidas. Sería genial que nos cogieran, pero ya doy por hecho de que no. ¡Ah, por cierto! Cuando se termina el mes y medio y la reescritura y esas cosillas, te ponen en contacto con productorias.

Ahora sé que todo ese sufrimiento ha valido la pena, aunque sea simplemente tener un guión de 104 páginas que ya hemos registrado como nuestro. He sido mamá.

Del largometraje a las series

Ya os comenté la locura que me parecía el camino que estaba tomando mi largometraje.

Tuvimos seis clases con David Muñoz, y yo escribí mi postura antes de la quinta clase. La quinta clase… was a blessing. Si no la hubiéramos tenido, jamás podríamos haber podido tirar para alante, porque teníamos los ánimos por los cimientos. Yo me lo tomé con humor, pero claro, era con humor o con lágrimas. Y éso que soy estudiante, de verdad que hasta que no te pones a ello, no te das cuenta de lo dura que es la vida del guionista…

En dos clases, con tres semanas de diferencia, escaletamos y escribimos el guión. Y aquí es cuando reventamos de alegría… ¡eligieron nuestro guión para seguir tutorizándolo hasta mayo! No fuimos el único grupo elegido, se escogen a dos de ocho… pero oh mon dieu! ¡Han escogido la historia que hemos creado!

Y empalmamos con el módulo de televisión. Y aquí es cuando te quieres echar a llorar, porque un largometraje se escribe con una parsimonia… un año, dos para escribirlo… igual que la tele, vamos, que se tarde una semana en escribir casi la misma longitud. Y ya nos han metido presión para crear dos series en estos tres meses.  DOS SERIES. Y mi grupo además tiene que seguir con el guión de largometraje.

Así que así sigue el máster, mi vida social se ha reducido a escribir, y cuando no lo hago, pienso en mejorar las historias que estoy escribiendo. Y seguir viendo series, si alguien tiene pensado hacer el Máster de guión en Salamanca, ya se puede poner a ver El barco, Águila roja, Aída, La fuga y todo lo que se le ocurra.

Éso sí, cuánto me alegro de ser chica de series, porque si lo fuera de cine, ahora me estaría volviendo loca intentando verlo todo. ¡Muajaja joderos cinéfilos! Los seriéfilos gobernaremos el mundo… 🙂

Fin.

Hasta que vuelva a encontrar un momento para escribir.

Mi largometraje

En el máster de guión de Salamanca en el primer semestre que dura de octubre a marzo hay que escribir un largometraje.

El guionista David Muñoz es quien nos guía en tan arduo trabajo.

Todo empezó en un lindo día de octubre, cuando mi grupo Chica, Chico y yo nos juntamos para crear seis diferentes sinopsis. David elegiría una de ellas que nosotros desarrollaríamos durante estos meses. Nuestras sinopsis venían a ser: humor absurdo, una historia de amor, un aventura para niños, un thriller, un drama político y una historia muy rara que era como algo que Goddard habría rodado. Mis aportaciones habían sido la historia para niños (venga va, sorprenderos) y el thriller que está basado en lo que le pasó a una amiga mía de Erasmus.

David eligió el humor absurdo. Chico y Chica dijeron que no, que no querían escribir aquella historia. Al final nos adjudicaron la sinopsis de otro grupo.

Y pasaron las semanas, y las visitas de David al máster se fueron acumulando. Escribimos ocho, OCHO, sinopsis diferentes. Con los mismos personajes, la misma personalidad que iba cambiando de historia en historia. OCHO. Para pegarse un tiro.

¿Y de qué va la historia? La historia es una mierda. Es una especie de Chicas malas pero de peor calidad, que no acaba de motivar a ninguno de los del grupo y que acaba siendo un lastre más que mi emocionante primer largometraje.

Hace poco nos visitó el guionista de Fuga de cerebros, una película que pudiendo haber sido divertida, a mí me parece una auténtico bodrio. Y pensé, pensé que aquel pobre guionista nos hablaría de cómo le obligaron a escribir aquello, y que lo hizo por dinero, que le daba igual hacer reír o no, que hizo lo mejor que pudo lo que supo y que ha dado resultado, porque dinero sí que ha ganado el asunto.

Pero no. Inocente de mí.

El tipo era un pepero que había recibido el don (nótese mi ironía) no sólo de escribir el guión de los guiones de la comedia gamberra española, sino que su guión estaba tan bien escrito y era tan divertido y funcionaba tan bien, que durante el rodaje no hizo falta que ningún actor, productor o director dieran su opinión sobre lo que podría mejorarse. Porque era perfecto.

Tócate la seta.

Y mientras él hablaba yo pensaba cómo sería si yo presentara mi largometraje (digo mi, por no decir nuestro, o sea Chico y Chica, pero como es mi blog, digo mi). Para empezar diría que la idea partió de un drama, pero como a David Muñoz le hizo tanta gracia, que nos lo leyó con su tono burlón y toda la clase se rió. Dejó de tener gracia a partir de la tercera sinopsis cuando no conseguíamos cogerle el tono a la historia. Bueno ni el tono, ni los personajes, ni la gracia ni mierdas. Porque hay otro problema, que Chica y yo somos más de drama (Chandler aquí dirá que no, que yo soy de comedia, de un humor negro y cruel y retorcido que me hace divertida. Parece ser que en guión no me sale) y éso es una putada cuando te ha pedido el profesor que escribas comedia.

Y entonces llegó ella.

Election. Una película de Alexander Payne, el director de The Descendants. David nos sugirió verla, para encontrar un camino, un tono que seguir. Graciasportuayuda. Yo ya la tenía fichada, y me encantó. Os la recomiendo. Sublime, pequeños y pequeñas lectoras.

Así que mi largo es una versión mala y pobre de Election, y una versión española aunque no del todo de Chicas malas.

Así que mientras Chica, Chico y yo buscábamos inspiración llegó el guionista de Mientras duermes, Alberto Marini, que es productor.

Y entonces se hizo la luz. De hecho fue un foco de los de Hollywood, pero no seamos tan detallistas…

Nos hizo hablar a cada grupo de nuestros proyectos y creedme que hay historias que me encantan. De ocho grupos que somos, me gustan mucho seis historias. (Sin contar la mía, por lo tanto cinco). De todas esas historias con fantásticas ideas, con personajes extraordinarios, la única de todas esas películas que se puede producir es la nuestra, ninguna de las otras sale rentable. Ninguna.

Nos sonreímos. Sí, tenemos una historia típica, es para adolescentes y la historia es una comedia algo tonta sobre la amistad. Pero NUESTRA HISTORIA es la única que algún día podría ver la cartelera. Y olé.

Más tarde una de mi clase me dijo que le encantaba nuestra sinopsis, era algo que a ella le encantaría escribir y que desde luego que iría a ver al cine. ¿Puede que no seamos tan malos…?

Es un ejercicio después de todo, un trabajo más, es gracias a este largo que estoy aprendiendo a hacer otros. Si sale adelante por algún milagro de Dios, pues maravilloso. ¿Y si no? Da igual.

pd. Las buenas noticias es que por fin la semana pasada nos dieron permiso para escaletar (véase, dividir la historia en escenas y comentar qué pasa en cada una) y aunque todo pintaba muy negro, se me están creando unos diálogos divinos en la cabeza.

Como diría madre «Tout est bien qui finit bien!»

Se acaba el mundo. ¡Sálvese el cine!

Esta semana un profesor del máster nos ha pedido que salvemos cinco películas Norteamericanas y cinco Europeas suponiendo que se acaba el mundo. Nos ha dicho de hacerlo con el corazón, y mis decisiones han sido la mayoría películas de mi infancia.

Norteamericanas

  • Toy Stoy
  • Star Wars
  • Amigas para siempre
  • El club de los poetas muertos
  • Matilda

Europeas

  • L’ultimo bacio
  • Love Actually
  • Los edukadores
  • La ola
  • Cashback

El profesor ha dicho que fatal. Que así no se hace, que hay q votar con sentido común, no con sentimentalismos. (Yo la verdad prefiero verme Star Wars mil veces a Las uvas de la ira). Y como el resultado me ha parecido interesante, voy a hacer un resumen de las pelis que han salido votadas.

  • Pulp Fiction V
  • El club de la lucha IV
  • Pequeña Miss Sunshine III
  • El apartamento III
  • Toy Story III
  • Centauros del desierto II
  • Wall-e II
  • Parque Jurásico II
  • El club de los poetas muertos II
  • Desmontando a Harry II
  • Casablanca II
  • El crepúsculo de los dioses II
  • El padrino II
  • Blade Runner II
  • El rey león II
  • El golpe II
  • Gladiator II
  • La bella y la bestia II
  • ET II
  • La pequeña tienda de los horrores
  • Adaptation
  • El Gran Lebowsky
  • El gran dictador
  • El nacimiento de una nación
  • La soga
  • Con faldas y a lo loco
  • Annie Hall
  • Big Fish
  • Érase una vez en América
  • Los Goonies
  • Léolo
  • Koyaanisqatsi
  • Apocalipse Now
  • El último boy scout
  • La conspiración del silencio
  • Hatari
  • Clerks
  • Alien
  • Reservoir Dogs
  • The Rocky Horror Picture Show
  • Chicago
  • Crash
  • La princesa prometida
  • Grease
  • Qué bello es vivir
  • Pesadilla antes de Navidad
  • Catfish
  • Crimen perfecto
  • Zodiac
  • Entre copas
  • El caballero oscuro
  • Cisne negro
  • Muerte entre las flores
  • Malditos bastardos
  • Un tranvía llamado deseo
  • Ciudadano Kane
  • Luces de la ciudad
  • Titanic
  • El hombre que mató a Liberty Valance
  • El sueño eterno
  • Perdición
  • Sed de mal
  • Memento
  • American Beauty
  • Fargo
  • Malas calles
  • Violentos años 20
  • La milla verde
  • Origen
  • No es país para viejos
  • El silencio de los corderos
  • Perdición
  • Grupo salvaje
  • Chinatown
  • El buscavidas
  • Toro salvaje
  • Seven
  • La bruja novata
  • Leaving Las Velas
  • Efecto mariposa
  • Hair
  • The Man from Earth
  • Matrix
  • Sueños de un seductor
  • El hombre que nunca estuvo allí
  • Matilda
  • Amigas para siempre
  • Star Wars

Y ahora las europeas…

  • El verdugo V
  • La vida es bella V
  • La Naranja Mecánica IV
  • El bueno, el feo y el malo III
  • Trainspotting III
  • Cinema Paradiso III
  • Metrópolis III
  • Amélie III
  • 8 1/2 III
  • Banda aparte II
  • Stalker II
  • Slumdog Millionaire II
  • La vaquilla II
  • El ladrón de bicicletas II
  • La vida de los otros II
  • El pianista II
  • Love Actually II
  • Billy Elliot II
  • Goodbye, Lenin! II
  • Fresas Salvajes
  • Ordet
  • Bienvenido Mister Marshal
  • Los olvidados
  • M, el vampiro de Düsseldorf
  • El secreto de sus ojos
  • La mirada de Ulises
  • Irreversible
  • El fotógrafo del pánico
  • Arrebato
  • Funny Games
  • Electroma
  • La cena de los idiotas
  • Novecento
  • La piel que habito
  • 24 Hours Party People
  • Match Point
  • Concursante
  • Notting Hill
  • Canino
  • Hasta que llegó su hora
  • Déjame entrar
  • Amanece que no es poco
  • El profesional
  • La vida es bella
  • Plácido
  • Belle de Jour
  • Soñadores
  • El sur
  • El extraño viaje
  • The Full Monty
  • Vals con Bashir
  • La vida de Brian
  • Death at a Funeral
  • Simon
  • Rififi
  • Los otros
  • Neds
  • Un condenado a muerte se ha escapado
  • La rodilla de Clara
  • Calle Mayor
  • Una jornada particular
  • Mujeres al borde de un ataque de nervios
  • Dogville
  • Quiéreme si te atreves
  • El resplandor
  • Los amantes del círculo polar
  • Tesis
  • Canciones para después de una guerra
  • Following
  • RocknRolla
  • Midnight in Paris
  • La leyenda del pianista del océano
  • Snatch, cerdos y diamantes
  • El limpiabotas
  • Los 400 golpes
  • Sweet Sixteen
  • L’ultimo bacio
  • La ola
  • Cashback
  • Los edukadores

¿Y qué películas salvaríais vosotros?

Todas esas críticas

En el máster de guionismo, hay veces que vienen ponentes que nos mandan escribir alguna escena antes de que ellos lleguen para luego poder comentarla en clase y hablar de cómo se podría mejorar. Hace poco vino un guionista, cuyo nombre no mencionaré pero al que llamaré John Doe, que ha estrenado película hace poco. Nos hemos leído varias versiones de los guiones que ha escrito, concretamente la primera y la última, y fuimos al cine a ver la película. Vale. Bien. A mí no me gustó el guión, el punto de partida de la historia me parecía muy interesante, pero cómo la había desarrollado él, no tenía ningún encanto. No me gustaban los personajes, ni las escenas, no me gustaban los diálogos, no me gustaba el modo en el que se había rodado (aunque ésto último era culpa del director y no suya). (De hecho me dormí en el cine, pero éso es tema aparte).

En nuestras escenas teníamos que representar a un padre y a un hijo haciendo determinadas cosas. Las cosas las hacemos en grupos de tres, y en mi grupo escogimos a un hijo con autismo. John Doe nos machacó bastante, diciéndonos que no le gustaba la forma en la que hablaba el niño. (Sé que le que diré, lo digo porque soy una novata, pero que sea novata, no me hace ser idiota, ni mucho menos, llevo escribiendo desde que tengo seis años, y llevo inventándome y dibujando cuentos desde que tengo cinco, claro que cometo fallos porque sigo aprendiendo, pero desde luego que tengo instinto para ésto, y más para el diálogo que es lo que más me apasiona del tema guión). El niño era autista y por lo tanto soltaba frases cortas y las repetía, la madre del chaval hacía que todo fuera muy obvio al hablar porque el autismo que le habíamos dado al niño no entienden ni los cuentos ni las ironías. Vale. Sí que había cosillas que podríamos haber cambiado, porque para guión eran mejor. Pero otras veces era simplemente que él decía que aquello era redundante y antinatural. Y yo me acordaba de su pemlícula (y sí, he dicho pemlícula, no hay un fallo ahí) y de lo patéticos que eran los diálogos y no le tenía ningún respeto, todo lo que decía me entraba por un oído y me salía por el otro. ¿Qué me puede enseñar un señor que no sabe escribir un diálogo como dios manda? Así que hice anotaciones en mi escena, poniendo mucho cuidado de poner todo en paréntesis.

Soy idiota, pensaréis. Han herido tu orgullo y reaccionas mal. Pues en parte sí, la verdad, pero hace un par de semanas vino un guionista llamado Carlos Molinero que nos hizo escribir un par de escenas para su clase y terminamos riéndonos de nuestros propios fallos. Eran tan absurdos que no hacíamos más que reírnos por no haberlos visto antes.

John Doe es mal dialoguista, es mal profesor, es mal informador. Y es profesor de mi máster. Qué gran putada no tenerle respeto a un profesor, porque si lo mismo me lo llega a decir cualquier otro seguramente le haré mucho más caso a él, que nos habla de diálogos baratos cuando los suyos son de vergüenza.

ONO, I loathe you

Llevo en Salamanca un poco más de dos semanas. Llevo un poco más de dos semanas sin Internet. No veáis lo maravilloso que ha sido todo este tiempo, no conocía a nadie en la ciudad salvo a mis compañeras de piso que se han pasado más de la mitad de este tiempo en sus respectivos Neighbourhoods. La otra que se ha quedado es más chica de quedarse toda la tarde viendo la tele, actividad que llevo sin hacer desde que estoy en Bachiller, no sabéis la puta gracia que me ha hecho verme obligada a ello.

Pero vino Chandler a visitarme, y empecé clase el jueves pasado, así que ya soy feliz. Ayer nos vino a dar una conferencia Fernando Castets, el guionista de El hijo de la novia. No sé si la filología ha hecho milagros, si yo soy especialmente inteligente o simplemente fue casualidad, que lo que contó aunque me pareció interesante, no me dio la impresión de que me aportara demasiado. Eran cosas que ya había escuchado cien veces antes de boca de otros escritores. Me pareció un tipo genial y encantador, pero me esperaba más de ello, después de todo tengo unas enormes espectativas de este máster. Puede que fuera las preguntas tan sencillonas que hacía la gente de mi clase, yo no dije nada, soy así de inteligente, fue a la noche cuando se me empezaron a ocurrir preguntas a las que Castets conocería la respuesta. Sea como sea, de todo lo que se formuló simplemente dos preguntas me parecieron interesantes. Igual hubo quince preguntas, para que os hagáis una idea.

Con la primera semana de clase ya nos han mandado por grupos de tres que ellos han elegido escribir seis sinopsis que podrían convertirse en largometrajes, ver dos películas y leer un libro. Iré poniendo poco a poco los deberes que tengo, por si alguien se anima y también quiere hacerlos en algún momento. Wendy y Lucy (Kelly Reichardt, 2008) y Hanna (Joe Wright, 2011), el libro que tenemos que leer es Manifiesto de David Mamet. Con esto os dejo para actualizar próximamente con más información de Salamanca, de cine y sobre todo de series, que afrontémoslo, es en realidad lo único que controlo.

Au revoir!

Qué fue de mí

No he muerto, solamente me he vuelto más vaga. Quiero seguir escribiendo y recomendándoos series y películas, hablando de sexo, hablando de mi estupendo novio (a quien he decidido llamar Chandler porque dice – y con razón – que somos como Chandler y Mónica) y de todas las pajas mentales que se me ocurren porque es aburrido ver el mundo del mismo modo en el que nos dicen que hay que verlo.

Me he licenciado, ya soy oficialmente FILÓLOGA. Dios, se me inchan las tetas de orgullo al decirlo. Que me considere filóloga me ha llevado a comenter unos cuantos errores, pero creo que han sido para bien, aunque he tenido que soportar unas cuantas miradas de odio por ello, pero qué le vamos a hacer, no creo que naciera para agradar a todo el mundo. ¿Qué ha pasado en las últimas semanas de mi vida? Pues me licencié, saqué las mejores notas de toda mi carrera en el segundo semestre de cuarto, qué irónico, lo cual sube un poquito mi media, pero sigo teniendo un 7 por delante, muy en mi línea. Y también hice mi examen de licenciatura, lo que permite al gobierno saber que no he comprado mi título por ir a una universidad privada. Quedé la cuarta de mi clase, seguramente fui la segunda que menos estudió. Tener el mejor acento de clase al final sirvió para algo.

Y Salamanca. Otro día os hablaré de la nueva película de mi no amigo Woody Allen, o de las series The IT Crowd, Luther, Breaking Bad, Weeds o el Crematorio. Pues fui a Salamanca el lunes, habiendo conocido a mis futuras compañeras de piso a través de Facebook, una de las chicas es de Guipúzcoa (qué mal le veo escrito en castellano, Gipuzkoa mucho mejor), otra de Jaén y finalmente la tercera… ¡de pijilandia! ¿Cómo puede dar la casualidad que una chica que no conozco, viva en la misma ciudad que yo y acabemos siendo compañeras de piso en Salamanca? Así es la vida. Nos recorrimos la ciudad durante horas, uf… demasiadas horas, en busca de un apartamento idílico donde pasar un año de nuestra vida escribiendo guiones. (Bueno, éso yo, el resto haciendo que estudian y saliendo de fiesta). Cuando encontramos el piso más maravilloso jamás construido, dudamos, porque la casera no nos cayó nada pero que nada bien, pero viendo las ruinas que nos mostraban otros, decidimos retractarnos y llamar para conseguir la casa de nuestros sueños. Estúpidas inocentes. Ya había sido alquilado. No sé en qué mundo vivimos en el que pensamos que un sitio así no se alquilaría en cuatro segundos. Así que comenzamos la mañana de martes sin absolutamente ningún piso, siempre había algo que no iba bien, demasiado caro si luego le añadíamos los gastos de luz y agua, demasiado sucio, demasiado lejos, la nevera demasiado pequeña, el salón demasiado enano… Bueno, y entonces… entonces lo encontramos. Mi nueva futura casa no puede ser comparada a la maravillosa mansión que visitamos, pero es un monísimo y acojedor piso para estudiantes con cuatro grandes habitaciones, una cocina nuevísima, un salón con un balconcillo donde quiero poner flores y finalmente un cuarto de baño que se llenará de maquillaje, champús y colonias en cuanto nos instalemos todas las chicas.

La mirada de odio que comentaba al comienzo era porque estaba convencida de que iba a estudiar en la Pontificia en el centro, (en la facultad de filología) en ningún momento se me pasó por la cabeza que ahora mi facultad sería la de comunicación. Rechazamos varios pisos porque estaban demasiado lejos del centro y por lo tanto, de mi futura universidad y sitio de estudio. Vivo en la Plaza Oeste, a cinco minutos del centro, casi a veinte de mi facultad. Prefiero estar a cinco del centro que a veinte de ninguna parte, aún así cuando me di cuenta de mi error recibí miradas de odio por parte de mis futuras compañeras de piso. Sí, soy un poco torpe a veces, perdón.

Mi vida se puede resumir a éso básicamente, estoy emocionadísima con mi piso nuevo, me he hecho mayor en parte, me fui sola a Salamanca a conocer a gente con la que viviría y a buscar piso. También buscaré trabajo, si alguien sabe de algo relacionado con el inglés que me avise, también puedo dar clases de francés orales, particulares o academia. O incluso traducción, si sabéis algo, hacedmelo saber…

Y el verano ha vuelto a aparecer por vigesimosegunda vez en mi vida, pero el sol parece que no se atreve a salir por los Bilbados, qué le voy a hacer, yo tengo piso nuevo, soy filóloga, voy a estudiar el mejor máster de guionismo de España y salgo con Chandler, ¿qué más puedo pedir? (Mis amigas ya son brutales, no hace falta que comente nada sobre ellas. Hoy tengo un día de puta madre, creo que se nota).

MacCarthyism’s Effect on Hollywood: Introduction

Lo terminé, se lo mandé al profesor y me puso un 8,1. Me da igual, yo he aprendido y he disfrutado más que nunca, lo publicaré en cuatro o cinco fragmentos, por si a alguien le interesa. Sed bienvenidos a mi dulce Practicum…

What is known as McCarthyism in Hollywood started before Senator Joseph McCarthy was elected in 1946. It is his name which was used to refer to the Hollywood Blacklist, where names of screenwriters, producers, directors, musicians and actors were inscribed with the pretext of association with the Communist Party. It was actually J. Edgar Hoover, FBI’s president from 1924 to 1972, who kept providing information about the supposedly red Americans. The term ‘hooverism’ was also used to refer to this event. According to Reynold Humphreis, McCarthy was the chair of the committee when it regarded Communism, but he never investigated Hollywood. After the Second World War, when the United States was starting to enrich cultural and economically, and as a consequence of the Cold War, the House of Un-American Activities Committee started the so-called witch hunt. Roosevelt’s period was over and social realism, progressive point of view and liberalism came to an end. The power then, belonged to more conservative and traditional ideas, these changes influenced Hollywood’s way of producing films.

Harry Warner, from the Warnerbros Pictures, made a speech in September 1938, attacking Fascism and Nazism, he stated “You might have heard that Communism is uncontrolled in Hollywood and in the film industry. I tell you that this industry has no sympathy with Communism, Fascism, Nazism and any other ‘-ism” that is not Americanism.” (Humphries 2009, 81) Warner made reference to a Troyan horse which would divide and weaker them, he was referring to Germany, but his comment was nevertheless prophetic. He was trying to defend Hollywood (and at the same time his empire), but with this speech, what he makes clear, is that for him, Nazism and Communism were to be equally condemned. It shows the ambiguity of the time and exposes the change of public mind of the post war period. Communism had been having negative propaganda over the 30s and 40s, as it supported racial equality, which was unacceptable at the time. Blacks and whites could not be mixed, much less be considered equals. Racial equality and racial integration was considered ideas directly related to Communism.

From 1930 until 1960, Catholic priests decided what would be shown on screen. Daniel Lord, a priest, wrote the Production Code which stated what was considered acceptable content in Hollywood movies. From 1934 until the beginning of the 50s, Lord’s Code was severely imposed in the Production Code Administration (PCA), without taking into account the protests of producers, writers, directors and the studios. The PCA represented the first step of the depuration process in which all Hollywood movies were put to the vote. When movies were approved, they were sent to New York, where copies were made and distributed, but before this happened the PCA and the Catholic Legion of Decency had to watch the final version. The PCA and the Legion worked side by side and very often joined forces to avoid the studios’ offending of Catholic sensitivity. But the Legion was always ready to condemn any film they considered immoral. Hollywood was angry and scared of them because, theoretically, Catholics were forbidden, threatened by mortal sin to go and watch the movie that had been condemned. And the Catholics were 20 million people, so Hollywood could not play against them because any movie theatre that would show an ‘undesirable’ film would become the target of Catholic organizations. The industry believed that the combination of negative publicity and Catholic boycott would make any movie condemned by the Legion to obtain profit. Producers preferred to yield to the Legion’s censorship before risking their studios to lose money. They edited the ‘offensive’ material in the copies that were sent around the Earth. It is this way that the Legion’s point of view reached the international market. But it was not only the Catholic Church that wanted to control and omit certain scenes and music from the cinema. The keepers of the moral virtue of all political and religious tendencies had been scared of the cinema for some years. They knew that it had the capacity of communicating not just a simple love story, but of spreading political beliefs and change people’s moral capacity.

The screenwriter’s trade union had some problems during the 1930s and this did not help its members. Most of them wanted the same thing, but by dividing themselves, they were only damaging their future. The House of Un-American Activities Committee (HUAC) had started investigating the Communism matter in 1940. Right before the Second World War ended, the MPA (Motion Picture Alliance for the Preservation of American Ideals) was created in 1944, which was a rightwing expression of anticommunism. United States was convinced that they had to fight against the Soviet Union and its ideas, and so this is the reason why all those new pro-American groups were created. It was not until the end of the 40s when liberals concluded that HUAC and MPA could be dangerous. In the beginning very few people were against the HUAC. In February 1944, when MPA announced its beginning, they did it through The Hollywood Reporter and they said that they were against all forms of totalitarianism, but stated “We are uncomfortable with the urging feeling that this industry is composed, and rules by communists, radicals and nuts.” (Swartz, 1982, p.206) So, it was clearly about anticommunism and not totalitarianism as they wanted the readers to believe, with that statement they betrayed themselves. In 1947 the leaders of the trade unions were forced to sign a declaration due to the Taft-Hartley law affirming they were not communists. If they refused to do it, they could not attend the National Workplace Relations Committee, and not even be the judge if there was a problem between the employer and the employee. Anti-communism became the most important ideology and very soon it would become the ruling policy.

Martin Dies, a Democrat from Texas, who became famous when he said that Hollywood was a place of ‘premature anti-fascist’, which means he was not against fascism until it came knocking to his country’s door for war. Dies had been a member of the Ku Klux Klan, as had the president of HUAC: J. P. Thomas in 1947. While they were looking for communist actors, the FBI was behind the HUAC looking for evidence inside the U.S.A. J. Edgar Hoover, was scared not of the cultural attacks coming from the outside, but the attacks originated in the inside. He was convinced that the movies against fascism and pro-Soviet stated that the Communist Party was influencing Hollywood. In 1943 FBI agents entered illegally the offices of the Communist Party in LA and made a copy of their members. For four years they kept breaking into the houses of the members to check if they were still supporting the party. In October 1947 (when the sessions began) they knew that “47 actors, 45 actresses, 127 screenwriters, 8 producers and 15 directors” were communists. (Theoharis, 2002, p.155)

The FBI made a list of who they thought would cooperate in Hollywood and who would not. There are several theories of why that list was composed with those names: one possible cause is because most of them were Jew, and hence, none had done a military service. It would not look good to reprimand a war veteran. The screenwriter Alvah Bessie was the only one who fought in the Spanish Civil War supporting the Republican party. The bottom line is that the federal government had given permission to Hollywood’s most relevant stars, directors and writers not to go to war, so they would still be creating commercial movies as a patriotic gesture. They had been trapped in their own freedom. When the filmmakers were called for the sessions of 1947, they were asked if they had joined the Communist party. Most of them did not answer, as they were protected by the first amendment. The director of the HUAC, Thomas, considered that answer Communist argumentation. During the trials, he favoured more the list of people who were cooperative – friendly witness-, than the list of unfavourable.

The sessions started to be out of control and a journalist wrote “the sessions resemble much more to the Russian courts of purge than to American legal procedure” (Toledo, Ohio, Blade, 28th October). In the Chicago Sun a prophetic quote was published “That is the least American of all things; the quiet intimidation, the deaf pressure to adapt oneself, the official persecution to control thoughts. Until recently a very basic feature of Americanism was that a man could think and say what he wanted. Someday, when all this hysteria will disappear, maybe I will believe in it again.” In the Times, in Ashville, North Carolina (29th October) they wrote that “it is probable that these investigations will lead into a witch hunt, aware of causing irreparable damage in completely innocent individuals.”

The Hollywood Ten (as later did some of their other colleagues who had been called by the HUAC) instead of relying on the First Amendment – which is about denying to speak about one’s political ideas – they evoked the Fifth Amendment – which consists on not answering on the grounds of not incriminating oneself. So, they all went to prison but not because they were – presumably – communists, but because they had committed contempt of the court by not answering the questions. It is true that they had all been part of the Communist Party, but it was because at the time, during the 1930s, Communism was the only political power that seemed to be doing something for the people and fought against Fascism.

In 1953, President Eisenhower said that all the employees of the administration who could take refuge in the Fifth Amendment, would be fired. If the accused was from Hollywood, he would go directly to the black list. And to be blacklisted did not only mean not receiving job offers, no matter how good and creative the person was, it meant the impossibility to work anywhere on the creative ground, where they knew what they were doing. Some screenwriters were fired from their jobs just because they had been called by the HUAC, as would happen to High Noon’s screenwriter.  Budd Schulberg, the screenwriter of On the Waterfront, stated that the blacklisted moviemakers could have find jobs as playwriters, book writers or book publishers and editors, because those were not blacklisted, but it was not exactly true as Angus Cameron, working for the publishing house Little, Brown & Co., was included in that list and could not find a job. Several men wrote to quite a few publishing houses, and none answered. It was a path with no happy ending.

The Waldorf statement declaring that communists had to be expelled from Hollywood said: “We will forthwith discharge or suspend without compensation those in our employ and we will not re-employ any of the Ten until such time as he is acquitted or has purged himself of contempt and declares under oath that he is not a Communist. We will not employ a Communist or a member of any party or group which advocates the overthrow of the government of the United States by force or through any illegal or unconstitutional method.” Later on, J. Pegler said “Ten less, we’ve got a hundred more” (Citizent-News of Hollywood, 15th December 1947). After this period, even the liberals started to be scared about the repression the Ten were suffering, and began to distance themselves from them. The Hollywood Ten were convicted of contempt, forced to pay 1.000 dollars and spend one year in jail. They went to prison in 1950, and found freedom again in 1951 when the HUAC was having the second round of sessions. Those ten people had to start looking for another job, or start to write under another name, which was against the values of the country.

In the documentary of The Legacy of the Blacklist there is a part in which Humphrey Bogart explains his point of view. He had gone to see the trials and could not believe what he was witnessing: “This is Humphrey Bogart speaking. We have been sitting in the hall of the Committee and we have heard what happened. We have seen it. We said: this cannot be happening here. We watched how the representatives elected by the people denied the right to speak to American citizens. We watched the police remove citizens from the witness stand as if they were criminals after they had been denied the right to defend themselves. We watched the President of the Committee’s gavel interrupt the statements of free American citizens. The sound of that gavel, Mister Thomas, bangs all over the United States, because every time you bang it, you do it over the First Amendment to the Constitution of the United States.”

Practicum

Como mi universidad y el Gobierno (aunque no me queda claro si el Vasco o el Español) molan tanto, han decidido ponernos un prácticum a los de filología inglesa. Eso sí, nadie nos quiere contratar para nada. Porque somos los que hacen una carrera de cuatro años para ser cultos, no para encontrar trabajo. De eso te das cuenta en tu cuarto año, todo es muy maravilloso. (Debe de notarse que estoy utilizando un tono muy, pero que muy sarcástico). No nos quieren los institutos, ni las editoriales, no nos quieren como traductores ni correctores, no nos quieren ni en la televisión ni en la radio. Vamos, que las tenemos todas con nosotras.

¿Y qué hace mi universidad? Pues dado que el Gobierno obliga a que tengamos practicum, lo único que hacemos es precisamente eso, hacer un trabajo de practicum. Y yo que soy muy inteligente pero más rápida que mi inteligencia y mi sentido común he decidido meterme de cabeza en algo que me queda grande, para variar, pero como me gusta, me da un poco igual (véase lo voy a hacer igualmente, pero cuando llegue la nota y el resto de mi clase tengo un 9 y yo un 7, me quejaré muchísimo) que el profesor sea un fascista del estilo: o lo haces a mi manera o lo haces mal, me he metido a hacer un trabajo sobre La caza de brujas de Hollywood.

Entre 20 a 25 hojas, ya sé que no es nada, qué me vais a contar. Seguro que habrá días que desee que sólo sean diez hojas porque no sé qué más escribir y cuando esté en la hoja 22 desearé que sean 130 porque tengo demasiado que decir. Total, que ya que tanta gente culta, hermosa y sabia se pasea por estos lares, he decidido pediros vuestra ayuda humildemente. Mi trabajo va a tratarse de un planteamiento en el que me centraré en la situación política que se vivía en EEUU por aquella época (en la que comunismo, fascismo y nazismo era lo mismo), los problemas que tuvieron los sindicatos de guionistas allá por los años 30 y cómo McCarthy y Hoover ayudaron a dar libre voz a todos esos artistas que querían retratar la verdad (he vuelto a poner mi modo sarcástico on). Luego pasaré a analizar unas cuantas películas de la época o que retratan la época: High Noon, On the Waterfront, Inherit the Wind, The Front, The House on Carroll Street, Good Night, and Good Luck y estoy abierta a sugerencias sobre otras películas. Básicamente estas películas me servirán de puente entre la reacción de los productores, actores, guionistas y directores y sus situaciones opresivas. Quién pretendía ser qué, quién era leal y quién no. Mi profesor dice que estoy un poco perdida (razón no le falta, pero yo siempre estoy perdida, no es una novedad) y que mi practicum no tiene ningún rumbo fijo.

Yo lo que quiero es analizar los comportamientos de esos creadores de sueños, que en la gran pantalla parecían decir una cosa, pero cuando los convocaban a hablar ante the House of Un-American Activities Committee, muy pocos respetaban sus ideales. Cómo se veían atrapados por delitos no cometidos o ideas no pensadas, se veían obligados a delatar a sus compañeros y amigos. Entre ellos están Elia Kazan, Budd Schulberg, Carl Foreman, Stanley Kramer, Nedrick Young, Martin Ritt y Walter Bernstein.

Estoy leyendo Historia de los medios audiovisuales de L. Gutiérrez Espada y Las listas negras de Hollywood, escrito por Reynold Humphries. ¿Qué me recomendáis?

Amsterdam, fuck me, please

Las filólogas nunca nos hemos llevado muy bien, la verdad. O no lo hicimos hasta que no llegamos a cuarto de carrera y me encontré con gente que me encantaba a mi alrededor, las vasquitas-pijas, la rubia, la sulfurada… y de repente formamos una pequeña familia llena de chistes sobre Old English o imitaciones de profesores. Y un buen día, de la noche a la mañana decidimos irnos a Amsterdam de viaje de fin de curso.

Y fue bru-tal.

Claro, claro que visitamos la casa de Ana Frank, Heineken, el pueblo de los molinos y el mini parque de atracciones con reproducciones de famosas casas holandesas (Madurodam). Bendita Holanda, me he vuelto a enamorar. Y no es sólo el barrio Rojo (que POR SUPUESTO me ha encantado), hay tantas cosas que decir sobre Amsterdam, que no sé ni por dónde empezar. Supongo que habría que describir cómo es Amsterdam, dando por hecho que no todos habéis estado ni habéis oído hablar de todo lo que hay realmente allí. Hay libertad de expresión, de éso hay mucho, por desgracia… se está acabando. El nuevo gobierno quiere acabar con que los turistas fumen en los coffee shops, y el privilegio quedará reservado para los residentes del país. La prostitución pasará a ser ilegal, y las chicas que ofrecen su cuerpo en los escaparates, pasarán a ser leyendas que cuenta el viento. Si queréis ver Amsterdam, tenéis que ir en este 2011, antes de que acabe el mundo y no podamos disfrutar de los porros, el alcohol y mi adorado sexo.

Al parecer en Holanda llueve mucho, a nosotras no nos llovió nada, sufrimos durante cuatro largos días una tormenta de viento, peinarse pasó a ser un suplicio y gorros y bufandas fueron nuestros aliados. Creo que estas vacaciones han sido una de las veces que más frío he pasado junto a la vez que fui con Madre a Nueva York en marzo, aquel viento era de un acero glacial. En Amsterdam las casas están inclinadas hacia delante, todo tiene su explicación, también hay gatos en los restaurantes y cocinas, todos van en bici, y siempre habrá alguien que intente atropellarte cuando andas despistado, los tranvías pasan cada minuto, en toda clase de direcciones. Hay gente que canta por la tarde/noche en las plazas y gente (como yo) que en vez de darles dinero les escribe en un papelito lo mucho que les ha gustado su voz y su guitarra. Hay ocasiones en las que fumar porros y en las que comer pasteles con hachís, también fuimos al bar donde Brad Pitt, George Clooney y Matt Damon rodaron una escena de Ocean’s 11.

Todos los españoles por el mundo que salen en el programa se encontraban en ese momento en Amsterdam, no sé porqué, pero es así. Todo Amsterdam estaba plagado de hispano, llegaba a ser agobiante, por suerte siempre nos quedará el euskera cuando queremos asegurarnos de que nadie entienda qué queremos decir. Pero yo, estúpida como yo sola, y víctima del destino – como siempre – me ocurrió lo habitual, que un chico entendió todo lo que decía. Mi cara tuvo que ser un poema. Entramos a uno de los coffee shops de la cadena Bull Dog y una de las vasquitas-pijas se viene conmigo a la barra a pedir varios batidos de chocolate con nata montana. De hecho hay un camarero que está muy requetebien y que mi radar ya ha detectado en cuanto he entrado al local. Le pido en inglés lo que queremos y me guiña un ojo. Me río y le digo a mi amiga:

– Menudo semental, ¿eh? Encima está muy bueno…

– Sí, sí que está tremendo.

– Y tiene una pinta que follar que flipas.

– Está resfriado – dice mi amiga cuando el camarero saca un pañuelo y se suena la nariz.

– Me da igual, tiene un polvazo.

Me quedo pensando en la situación durante un momento y en alguna parte de mi mente unos dedos chasquean. Aquí hay gato encerrado.

– ¿Te imaginas que entiende castellano? – le digo a mi amiga.

– Pues menuda risa – contesta.

El tipo se gira y nos dice en castellano.

– 7,80 chicas…

Mi amiga y yo nos miramos, el chico sonrió y me guiñó un ojo (creída, pensaréis, os guiñó un ojo a la dos, no perdonad, no estabais allí, me lo guiñó a mí. FACT.) Le tendí un billete y me giré a ayudar a la chica de mi clase a abrir la puerta de cristal donde se encontraba el resto. Me giré, echa un manojo de nervios a por las vueltas, el camarero me volvió a sonreír y cuando tendí la manos para coger el dinero, me precipité en dirección contraria, chocándome con bastante gente. Fue patético. Muy divertido, claro que sí, y si hubiera tenido los cojones, podría haber ido a hablar con él y a pedirle su número y proponerle echar un polvo. Pero me iba a ir al día siguiente, y todavía no soy tan atrevida.

El barrio Rojo. Para visitar ésto de una forma más interesante, cogimos un tour que nos costó diez euros, y un guía llamado Pablo – un loco periodista, DJ, hippy, que cree en el fin del mundo y que insiste en que todo es un complot de los ángeles caídos – nos mostró las curiosidades de aquellas calles. ¿Mereció la pena? Sí, supongo que sí, pero diez euros quizá sea demasiado pedir para el poco jugo con el nos vendió el barrio, yo quería saber más sobre las prostitutas, sobre cómo pensaban, sobre si tenían problemas, cómo eran sus clientes, qué había hecho que entraran al negocio y esas cosas que tanto me fascinan.

Cuando el año pasado fui a Barcelona, ya comenté que si Barcelona fuera un hombre, me querría casar con él, sería el hombre de mi vida y me pasaría toda la eternidad tendida en el suelo del salón, sobre la alfombra, observándolo. Si Amsterdam fuera un hombre, sería mi amante, y echaríamos unos polvos legendarios.

Los erasmus

Soy filóloga. Filóloga inglesa. Somos unos 30 en clase, pero la gente se va quedando atrás, y el número poco a poco se reduce. Pero obviamente lo que más se reduce es el número de chicos. Este año somos 27 chicas y ningún chico. Pero el año pasado no es que fuera mejor, eran 4 y dos eran gays, otro tenía novia y aunque el último todas acordamos en que estaba bueno, pasó a ser nuestro amigo y sin saber por qué, perdió su encanto como chico.

Así que nos encontramos con las manos vacías, en la facultad de filosofía y letras, repleta de chicas y con escased de chicos. Salvo… los erasmus. Son nuestro soplo de aire fresco y a cada paso suyo las universitarias nos desmayamos a su alrededor. Obviamente yo, que en otro tiempo me entendía de hombres – ahora ya he perdido la práctica, me he cansado, me da pereza… – no soy la excepción.

Además para más tortura, el primer semestre, cuando teníamos que dedicar una hora de inglés a entablar conversación con ellos, los profesores se han despistado al hacer los horarios y ninguna coincidía con una hora a la que ellos pudieran ir. ¡Nos quitaron nuestro derecho a admirar la belleza de los hombres! No os preocupéis, la fortuna nos sonrió y los miércoles, cuando termino las clases, durante una hora, nos reunimos con un grupo de erasmus desde hace ya un par de meses para hablar de ésto y de aquéllo.

Todas tenemos una lista estudenda de quién es el más guapo, el más simpático y sobretodo, el erasmus del semestre. La inmensa mayoría se irán en diciembre y nos quedaremos sin chicos, durante un mes. Luego vendrán otros y volveremos a hacer nuestra lista mental de quién nos gusta más.

Después de todo… y sabiendo que dentro de dos fines de semana hemos hecho planes para salir con ellos de fiesta, puede que quiera quitarme la pereza de encima y empezar a fantasear con alguno de ellos.

Onírico mundo donde abundan los rubios de ojos azules, morenos de ojos negros, altos, de fuertes hombros, de enormes sonrisas y misteriosos acentos. Maravilloso el mundo universitario.

PLAN BOLONIA

CONTRA LOS ATAQUES DE BOLONIA, LA LOU Y EL REAL DECRETO
¡DEFENDAMOS LA EDUCACIÓN PÚBLICA!

El pasado viernes 26 de Octubre el consejo de ministros aprobó un Real Decreto que acaba con el modelo universitario de Diplomaturas y Licenciaturas tal y como las conocemos. El nuevo esquema que establece el Gobierno, según dicen, para responder a las necesidades de la sociedad y economía del conocimiento se compone básicamente de Grado y Máster. Pero, ¿qué supone esto en la práctica?

El Grado

1. Según define el RD en su Art.9: ‘El grado tiene como finalidad la obtención por parte del estudiante de una formación general orientada al ejercicio de actividades profesionales’. Es decir, lo que hasta la fecha conocíamos como FP.

2. Para alcanzar este objetivo el grado se reduce a 4 años, 240 créditos. ¿Cómo se distribuyen éstos?: 60 serán de formación básica, 60 directamente en práctica en empresa (por supuesto no pagadas) y entre 6 y 30 para el trabajo de fin de grado (¿no se parece eso a una práctica en empresas?), restarían tan sólo ¡90 créditos (año y medio) de formación relacionada con la titulación en concreto!

3. Las atribuciones profesionales que actualmente se garantizan con las Licenciaturas y Diplomaturas desaparecen, arquitectos que no pueden firmar proyectos, filólogos sin idioma, licenciados en derecho ¿penal, civil, administrativo?, ¡NINGUNO! Obviamente la posibilidad de acceder al mercado laboral ¡SE REDUCE! Ya que tu título no servirá de nada, serás un mero graduado en generalidades en tanto no te ‘especialices’ con el posgrado.

4. El grado por tanto consiste en una ‘formación general’, básica y poco especializada dirigida a la creación de una bolsa de trabajadores precarios y dóciles.

El Posgrado

1. Si quieres obtener atribuciones tendrás que pagarte un Máster. Es decir, la educación de calidad –Postgrado- queda reservada para los pocos que puedan pagar precios entre 3 y 6 veces más de los actuales.

2. El gran problema: la Educación Superior y el conocimiento provocan gastos, y la solución que se está imponiendo es promover la inversión privada en el conocimiento Tendremos Máster en ingeniería mecánica (Toyota), en telecomunicaciones (Telefónica), en informática (IBM), en minería (Repsol),… Pero, ¿y el máster en lengua antigua?, ¿y en historia medieval?, ¿y en arte precolombino?… ¿Qué empresa financiará este ‘conocimiento tan poco productivo’?

3. Es la ANECA, un organismo no universitario donde se encuentran representadas las empresas de forma directa, quien evalúa y determina los Planes de Estudio (el contenido) de las distintas titulaciones de Grados, Máster y Doctorado. Es la ANECA, un grupo de empresarios, quien decidirá qué debemos y qué no debemos estudiar (Art.25 del RD).

4. Al respecto de las altas tasas de matrícula del posgrado, no hay que preocuparse, ya vivimos la sustitución de las tradicionales y ‘poco eficientes’ becas por la beca-préstamo (que ya hoy nos ofrece el BSCH), y que, se devuelven a un futuro, para obligarte a aceptar las condiciones laborales sin chistar por miedo a perder tu casa… ¡pasaremos a salir hipotecados de la Universidad!

5. Finalmente para evitar que la Universidad siga siendo un ‘gasto’ para el Estado la Ley de Financiación de Universidades de la Junta de Andalucía resuelve: ‘Universidades deben financiarse más por lo que hacen que por lo que son’. Es decir, ese nuevo modelo de financiación tendrá en cuenta la participación de profesores en programas internacionales, el bilingüismo de los alumnos, y sobre todo, cuanto tardan los licenciados en encontrar trabajo de su especialidad, y cuantos titulados crean empresas propias en los tres años siguientes a su graduación. Por lo tanto,con este modelo no se financia la transmisión y producción de conocimiento, lo cual hace pensar que aquellas titulaciones relacionadas con las Humanidades que no cumplen con los requisitos para financiarse estén destinadas a desaparecer(filologías…).

Conclusiones

1. La universidad se convierte en una fábrica de precarios, el Eurocrédito (1 crédito ECTS = 30 horas) clarifica y abunda en esta función, nuestra matrícula de 60 créditos supondrá una media de 35 horas semanales de permanencia obligatoria (una jornada laboral no remunerada sino pagada) en la universidad, de las cuales ¡sólo 10 horas serán lectivas!, el resto tendremos seminarios, biblioteca, trabajo en grupo, etc. Por otra parte, a aquellos estudiantes que necesiten trabajar les será imposible compaginar los estudios con el trabajo.

2. Aquellos que cursáis estudios ‘a la antigua’ sufriréis la homologación con las nuevas titulaciones devaluadas. Vuestro título, en la calle, se convertirá en grado.

3. Este Real Decreto representa un paso más en la aplicación de la LOU. La misma LOU que aprobó Aznar y contra la que se movilizó toda la comunidad universitaria, con ZP en las cabeceras de las manifestaciones prometiendo su derogación si llegaba al gobierno. Sin embargo, Zapatero, una vez en el gobierno, faltando a sus promesas y con el acuerdo de la supuesta izquierda política y sindical, mantuvo y profundizó la LOU ajustándola aún más a la Declaración de Bolonia y al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).

FRENTE A TODO ESTO ES NECESARIO:

Promover una gran campaña de información y debate abierta a toda la comunidad universitaria (estudiantes, profesores y trabajadores).

Exigir a nuestros representantes de las Delegaciones de Alumnos que nos informen, se posicionen y movilicen contra la LOU y los Reales Decretos que atentan contra la Educación Pública.

Y finalmente,

¡EXIGIR LA DEROGACIÓN DE ESTE DECRETO!
(por favor si eres estudiante pasalo para que todos estén al tanto de todo, y si no lo eres hazlo también por todos los que si lo somos. GRACIAS)

pd. he recibido este email y he pensado que sería un buen sitio donde publicarlo ya que tanta gente visita mi blog, cuantos más informados, mejor.

¿¡Latín!?

Estábamos en el baño, las que fuman habían terminado sus pitillos y no sé exactamente cómo, llegamos al tema de echar de menos latín y griego. Que estando haciendo una filología tendríamos que tener esos dos idiomas obligatorios, sino los dos uno de ellos. Como soy la única de mi cuadrillita de la uni en haber hecho griego, el resto prefería que impusieran latín, más fácil para todos. Incluso para mí, aunque me guste más el griego.

Las tres que habíamos hecho bachiller con latín incluído lo veíamos necesario para la carrera, pero había otra, que había hecho geografía, economía e historia del arte (creo) que no estaba de acuerdo.

La fulminé con la mirada.

– Es que el latín es una lengua muerta que no sirve para nada. Si ya no la hablas…

Las tres de letras puras saltamos a la vez:

– ¿¡CÓMO PUEDES DECIR ÉSO!? ¡¡Latín es la base, estructura de idiomas!!

– Yo creo que es necesaria para cualquier lengua que estudies – sigue una de mi clan.

– Además cosas que yo en italiano veo lógicas, a ti te cuesta pillar – acuso yo.

– Joder, a ver, que será necesario… – se excusa la chica – pero sólo cuando estudias una carrera de idiomas.

Hubo un tenso silencio en el baño. Todas la miraron, incluso las que no habían abierto la boca en aquella discusión. Os juro, que deseé darle un puñetazo. Me sentí ofendida. Normal que luego los letras quedemos como gilipollas si la inmensa mayoría de futuros filólogos de clase no están allí por amor al arte, sino por hacer algo.

– ¿Y tú qué estás estudiando? – pregunta una de las de mi clan mofándose.

– A ver, ya, bueno…

La chica no dijo nada. No tiene excusa para la absurda y estúpida respuesta que ha dado. La incultura se apodera de nosotros poco a poco y no podemos hacer nada por evitarlo. ¿O sí? Quizá ya sea demasiado tarde y nos dé pereza. ¿Se dará cuenta esa chica que no tiene razón?

Y lo peor es que la sociedad se está plagando de gente así. De orgullosos de la incultura. No quiero que mis hijos tengan como profesores de inglés a ineptos de este tipo.

Dios, qué mal me ha sentado.

¡¿Lleváis tacones?!

Yo, que tuve en la cuadrilla a chicos skaters durante 3 años, me dejé influir por su forma de vestir de manera considerable. Teniendo en cuenta que estaba en plena adolescencia y sin estilo propio, lo que llevaran los chicos, era lo que yo llevaba. Mis pantalones era anchos pero pegaditos por la zona del culo y mis camisetas pegadas pero con jerséis anchos. Y por supuesto, llevaba unas zapatillas muy, muy anchas.

Poco a poco fui cambiando un poco el estilo, mis jerséis ahora no son anchos (anchos digo para que entren 2 o 3 Scry’s de lo ancho que era). Pero mis pantalones siguen siendo bastante sueltos. Pero aunque todo podría cambiar, yo estoy con mis zapatillas anchas de skater hasta la muerte. Los sábados salgo con ellas de fiesta y es como más cómoda estoy, y como mejor me veo. Mido 1.70, no soy bajita, no necesito los tacones para estilizarme ni para verme más alta.

El finde pasado mis amigas de clase se fueron de fiesta y el lunes, no sé por qué, me dio por preguntarles qué tipo de calzado llevaron de fiesta. Aclaremos, que una de ellas es pija, Escritora para más información, luego hay otra que lleva adidas siempre a la uni y que suele vestir más a mi estilo y la última que suele llevar botas planas o parisinas. Mi sorpresa (O.O) cuando me dicen que salvo Escritora que fue en parisinas, las otras dos salieron con tacones y botas con tacón.

– ¿Vosotras? ¿En serio? Pero… si no os pega. ¿Por qué?

– Pues…. – Adidas y… (llamémosla Parisina) se miran sin saber muy bien qué contestarme – no sé tía, porque es sábado, hay que salir guapas.

Yo estoy guapísima son mis zapas.

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Hasta la muerte.

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pd. Alguna de vosotras que salga en tacones de fiesta… ¿hace el favor de explicarme cómo sobrevive?