Happy Birthday Letter, Dalton Trumbo

La mayoría no conoceréis a Dalton Trumbo. Yo tampoco le conocía hasta hace poco. Pero fue un gran hombre. Un gran borracho, y un maravilloso escribir. Fue uno de los diez de Hollywood. Uno de esos diez guionistas y directores que sufrieron prisión por tener pensamientos rojos.

Y aquí está uno de mis poemas preferidos, uno que escribe a su hijo, para su décimo cumpleaños.

Y con todos ustedes Liam Neeson, presentando con mucha excelencia esta alegoría…

El Zorro de Isabel Allende

Me gusta mucho el estilo de Isabel Allende, cómo camina en una fina línea entre la realidad y la magia, aunque por lo que tengo entendido es el ambiente que se respira en Latinoamérica. O igual es la frialdad con la que se vive en Europa y comparado con el otro continente, hay una gran diferencia de pensamiento.

Lo que sé de El Zorro me lo ha enseñado la película de Antonio Banderas y Anthony Hopkins. Y es una historia maravillosa, porque no sólo me presenta la historia y me introduce a personajes que desconocía totalmente, sino que gracias a la película tengo un final de cómo termina Diego de la Vega y cómo prosigue la historia del mejor amigo del pueblo en Baja California.

La novela de Allende nos sitúa unos cinco años antes del nacimiento de Diego de la Vega. Las primeras páginas narran cómo se conocieron sus padres, los orígenes de su madre y mil pequeños detalles que formarán parte de la historia del personaje principal, aún cuando todavía no ha llegado a este mundo. La escritora recorre la vida de Diego desde su tierna infancia y todas sus trastadas, hasta su adolescencia, edad en la que se fue a Barcelona a estudiar junto con su mejor amigo y hermano de leche, Bernardo, un indio de California. La vida en España y cómo se enemista con Rafael Moncada, terrible archienemigo del súper héroe con máscara. Para finalizar la novela hay una épica vuelta a casa en la que pocos pasos le faltan a Diego para convertirse en El Zorro, su animal totémico.

Durante las cientos de páginas hay muchísimo guiños a los conocedores de la historia, explicaciones que muestran por qué es bueno con la espada, el látigo, las volteretas en el aire o qué le impulsa a conseguir desesperadamente la justicia.

A mí me ha gustado mucho el libro, me ha parecido muy entretenido y me ha encantado cómo es escrito y descrito.

(Por si no teníais nada que hacer y pasabais una aburrida semana en la playa dando vuelta y vuelta en la toalla.)

About a Boy escrito por Nick Hornby y con la fotografía de High Fidelity

No sé cuántos de vosotros habréis visto la película High Fidelity. Yo la vi en el instituto, en clase de música. Y me pareció maravillosa, claro que la profesora quería que nos fijásemos en la música que menciona y lo que se escucha, pero no yo pude evitar enamorarme de la historia. Y no es una historia terriblemente complicada ni demasiado dramática ni nada por el estilo. Es la historia que protagoniza John Cusack, a quien le rompen el corazón, y hace listas, durante tooodo el metraje no para de hacer listas, las cinco mejores canciones para enamorar a alguien, los cinco mejores músicos de todos los tiempos, las cinco chicas de su vida…

La historia es divertida, es original, pero es cierta, no me ha pasado a mí, pero le podría haber pasado a cualquiera. Compré High Fidelity la primera vez que fui a Londres. La he visto en mi casa un par de veces desde entonces. Pero en ningún momento miré quién la había escrito, ni sabía que estaba basada en una novela.

La novela es de Nick Hornby, y el guión también.

Dicho ésto, os explico la situación: este verano he tenido un trabajo que no me exigía demasiado y en el que podía pasarme entre tres y cuatro horas al día leyendo. Me he leído un media de un libro por semana. Entre ellos está About a Boy. Me lo dejó la mamma, que lo eligió entre cientos de libros de su biblioteca privada. Me leí la parte de atrás en el metro. ¡Y resulta que es el mismo escritor que ha escrito esa peli que tanto me gusta! Devoré el libro, lo ingerí sin dar tiempo a saborearlo. Y fue maravilloso, porque joyas así no puede esperar y olisquearlas. ¿Cuál es la historia?

Tenemos la historia de Will, un adolescente perpetua, encadenado al cuerpo de un hombre que ya ronda casi los 40. Y por otro lado tenemos a Marcus, un preadolescente de padres divorciados y madre depresiva. Y haces un cócktel con todo ésto y sale una comedia de humor negro. Se conocen por cosas de la vida, (porque Will intenta ligar con la mejor amiga de la madre de Marcus) y como el padre de Marcus vive en Cambrigde, él decide que Will va a ser su figura paterna. Por mucho que Will sepa más de moda, de música cool y de la adolescencia que Marcus, que vive un poco ahogado en su vida sin saber muy bien por dónde le da el aire. La historia en sí no es extraordinaria, es cómo está contada lo que la hace única. Ese humor afilado y estilo directo lo que hace que Nick Hornby sea una persona fascinante por escribir About a Boy.

Y lo más maravilloso de todo ésto fue que mientras la novela se iba representando en mi imaginación yo iba imaginándolo todo con la misma fotografía gastada que presentan en la película High Fidelity. Con el mismo tono real en el que no toman nada en serio. Tan irónico como la vida misma.

Festín de cuervos, la transformación de Sansa a Alayne

Aviso a navegantes, voy a hablar del cuarto libro de la famosa serie Juego de tronos. Habrá espoilers.

Seguimos a lo nuestro.

Es bien elegir a mis personajes favoritos, porque son los de la mayoría: Tyrion y Arya. Y lo no tan fácil es decir quién no me ha caído bien (obviando Cersei que por razones psicológicas me encanta leer sus capítulos): Catelyn y Sansa. Son las dos… urgggghhh… Catelyn era siempre todo por la familia y mira chica, siento mucho que te cortaran el cuello, pero se llama karma. Cuidadín con John Snow.

Y Sansa… creo que a Sansa le daría una somanta de tortazos gratuitos por el simple hecho de ser tan damisela. Sí, es una niña. Pero Arya también lo es. Y Sansa nunca está sola, no está sola de verdad como su hermana, no pasa hambre, no debe matar a nadie, sólo tiene que sobrevivir. (Son historias diferentes para personalidades diferentes, lo sé). Pero lo que me mata de rabia es que cuando Sansa recuerda a su familia y piensa que todos andan muertos, nunca recuerda a Arya. Así que entre que Sansa me parece una niñita idiota que debería recibir un tortazo de realidad y lo poco que aprecia a su hermana… tenemos un conflicto de intereses.

Pero en Festín de cuervos, Sansa está alejada de toda protección del reino y por primera vez se da cuenta de que está sola, realmente sola. Han matado a la única familia que ella pensaba que estaba viva, y se aferra al clavo que le ofrece una alternativa a su vida junto a Tyrion y lejos de la reina regente: Petyr.

Sansa tiene un único capítulo en Festín de cuervos, hasta que te das cuenta que Sansa (al igual que Arya) cambia (¡por fin!) de identidad, dejando atrás las niñerías, cursiladas y pajaritos mentirosos.

Alayne se convierte en la chica que dice ser, una bastarda con buena educación, una hermosa adolescente de pelo oscuro. Sansa juega a Alayne y sabe moverse en ese jardín. Conoce cómo visten las criadas, cómo se considera a los bastardos. Sabe perfectamente que tiene que ser Alayne y ser hija de Petyr porque sino, su juego termina y ahora que ha dejado de ser quien era para madurar y enfrentarse a su realidad, su tablón se pone interesante.

Me gusta que Sansa salga de su burbuja de protección y ponga los pies en la tierra. Me gusta que Alayne comprenda que Petyr consigue lo que quiere manipulando a la gente a su alrededor, y que si ella aprende a hacerlo tan eficazmente como él, podrá ser tan astuta como su padre (su nuevo padre, se entiende).

Espero grandes cosas de esta nueva Piedra, olvidada hija de un asesinado Stark, bastarda de un meñique, hermana de una poderosa Jaqen H’ghar y personaje que POR FIN vale por sí misma.

The Night Circus y el maravilloso mundo circo nocturno

Tenía el libro The Night Circus apuntado en una lista de leer. Generalmente el libro suele quedarse en la lista durante varios años hasta que llega su turno, pero como estuve en Liverpool en febrero, me hice una lista de los libros que tenía en inglés, y por lo tanto no conseguiría aquí, y fui a la tienda con mi lista. Me dieron tres libros. The Night Circus es uno de ellos.

Lo descubrí leyendo este artículo que escribió Rebecca Kuitems en Hello Giggles.

¿De qué va esta novela?

TNC narra dos historias que desembocan en un mismo final. Tenemos la historia de una niña y un niño, que sin quererlo ni beberlo terminan en una competición de habilidad de magos en la que están obligados a competir. Y por otro lado la historia de un chico, un soñador de un pueblo perdido en Massachussets. Esta es la forma sencilla de describirlo, porque en realidad es la historia de un circo que sólo abre a las noches. Y usan magia de verdad, no trucos de magia que entretienen a los niños. Crean tiendas que están echas de sueños, de árboles de los deseos en velas, de botellas que huelen a cuentos y paraísos de hielo. TNC es una historia de amor aunque no se mencione en principio demasiado el tema.

La forma en la que la autora escribe es muy vívida y su talento en elegir las palabras que harán que en tu imaginación todo brille y crezca con la misma intensidad con la que los amantes del circo lo describen.

Hay mil y un personajes que hacen que esta aventura sea rica, complicada y merezca la pena. Pero yo me quedo con el circo, el personaje silencioso que nos acompaña allá donde viajemos y vayamos.

The Night Circus es una novela que salió en septiembre de 2011 y que ha escrito Erin Morgenstein. De momento es su primera novela pero espero ansiosa a que saque algo más de la magia que puedan crear esos dedos.

Crítica: El último señor del Dragón por Joanne Bertin

Me lo recomendó mi aita. Y tenía que haber sospechado, pero no lo hice y empecé a leer el libro. Mi aita es un gran fan de la ciencia ficción, no la ciencia ficción fantástica que es la que más me gusta a mí, sino de la clásica (Maggie Higgins Clark o Cliff D. Simak) y aunque a mí no me apasiona lo que lee, si me recomienda algo tiendo a creerle.

Error.

Mi padre y yo no valoramos el tiempo del mismo modo. Yo lo que leo, quiero que sea bueno, y si es malo, que sea malo pero jugoso, que pueda aprender el idioma, que pueda sentir placer al criticarlo, que pueda aprender de X cultura. Mi tiempo es oro, mis libros son selectos. Mi padre lee muchísimo más que yo (yo veo muchísimo más que él) y por lo tanto traga más y más de todo.

¿De qué va El último señor del Dragón? Seamos neutrales y os copio lo que dice Cyberdark:

«El señor del Dragón Linden Rathan es el menor de una raza de inmortales hombres dragón. Ha pasado seiscientos años en soledad, en busca de un alma gemela, mientras el resto de sus compañeros permanecían en su fortaleza observando los Cinco Reinos de la humanidad.

Cuando la reina de Cassori muere en circunstancias misteriosas, los señores del Dragón se ven envueltos de nuevo en los asuntos humanos; en esta ocasión deben evitar una guerra civil entre los dos pretendientes al trono.

Pero esta tarea sencilla se ve complicada por las maquinaciones de la Fraternidad, una sociedad secreta desaparecida desde hace mucho tiempo, pero cuya reaparición se precipita en medio de una oscura y terrible conspiración para usurpar el trono.»

Vayamos por partes.

La historia, a priori, parece interesante. Yo pensé que sería una especie de Eragon, hay amor, sí, pero practicamente nada, lo importante aquí es la historia de venganza, de encontrar quién es el malo y su motivación, entregar a los dragones, aprender.

Inocente Scry… me dio la impresión de leer el prólogo de una historia. El prólogo de 376 páginas en la que la conspiración que van a investigar los Señores del Dragón es ridícula. Yo, lector, ya sé quién es el malo desde el minuto uno. Y es un malo maloso, que es malo porque sí. Porque quiere poder y le gusta la magia negra. Bueno, la mesa cojea. Pero no es solamente que me falte un malo de verdad, sino que todo el plan que monta el malo es de vergüenza ajena. Todo sucede porque sí, gratuitamente y a todos les parece bien.

En realidad la historia de por sí es una mierda porque lo que realmente se quiere contar en esta historia es el amor que Linden, el prota, siente por Maurynna, la chica que se convierte en su alma gemela. Son una especie de Romeo y Julieta salvo que en vez de Shakespeare, lo ha escrito la mujer que quiere crear la nueva saga Crepúsculo. Y que al igual que en el súper ventas, los amantes no se quieren por su forma de ser, por complicidad o por algo concreto, se quieren porque sí, y yo lectora me lo tengo que creer porque me lo explican, pero no lo veo reflejado en ningún momento.

La mayoría de personajes son muy planos, el único interesante me parece el bardo, y aún así, a veces lo ponen un poco bipolar (ahora voy a escribir que hace ésto, ahora todo lo contrario, ¿no pega? mejor, más dimensionalidad para el personaje). En fin.

Lo que está bien del libro es que es muy llevadero, en ningún momento se hace pesado y aunque sea casi 400 páginas se lee bastante rápido y no aburre.

Pero no lo leáis, es un pérdida de tiempo.

Tormenta de espadas

Me intenté racionar el libro, no quería acabármelo demasiado pronto, y funcionó. Por lo menos funcionó las primeras 700 de las 1100 páginas que tiene este tomo. Pero cuando empiezan a morir los personajes… ya no pude dejar de leer.

ESTA ENTRADA CONTIENE SPOILERS, AVISADOS QUEDÁIS

Este libro se desarrolla a través de los ojos de muchos personajes (Samwell, Jamie se unen al resto de los puntos de vista). Se cuenta la historia de Daenerys, al otro lado del mar, las historias de mayoría de los personajes en Poniente y finalmente la historia de la Guardia de la Noche, más allá del muro con el punto de vista de Samwell y Jon Nieve.

La historia de Daenerys avanza poco a poco, como su khalasar, va conquistando ciudades para dejar en libertad a los esclavos y que puedan elegir ellos mismos qué hacer con sus vidas. También va dejando destrucción a su paso y aunque hace mucho que dejó de ser una niña, cada capítulo de este rubia hace que desaparezca más cualquier duda infantil que pueda surgir.

La historia de Tyrion me pareció escasa. Es el segundo personaje que más capítulos tiene pero aún así… están tan repartidos en bloques que me da la impresión de leerle cada vez menos. La traición que sufre por parte de Shae me pareció tan rastrera y me la esperaba tan poco… R. R. Martin, siempre dispuesto a sorprender. Me da la impresión que los asesinatos que comete Tyrion en su último capítulo dicen bastante del rumbo que va a tomar su vida y los libros que le quedan por vivir. (Tyrion no sale en el cuarto libro, así que hasta el quinto no hay nada que pueda hacer más que echarle de menos).

Las historias de Sam y Jon narran la huída de los salvajes y el caminar de los Otros, que supongo que serán la batalla final junto con Daenerys en el último libro. (O sea, dentro de unos diez años más o menos).

La personalidad de Jamie me agradó gratamente, es un poco como su hermano pequeño, pero sin serlo del todo, y además… aunque parte siendo más la media naranja de Cercei, se acaba convirtiendo en sí mismo y ve las cosas desde su propio punto de vista. (También se toma la justicia por su cuenta).

Pero aparte de la estúpida muerte de Joff, en este libro he descubierto personajes, Petyr por ejemplo, que aunque sabías que controlaban, no sabías que controlaban tanto como para mover ficha a tal escala.

Bran sigue su camino paralelo en la historia, como si nada más le afectara, cruza el muro para aprender a controlar su poder de warg, no tiene demasiada importancia en este libro, pero sí se ve que cada vez es más poderoso aunque sólo tenga ocho años.

Hace ya dos años y medio que comenzó su historia, todos los personajes son dos años y medio más mayores. La que por fin se ha dado cuenta que no vive en un cuento de hadas y ha reaccionado ha sido Sansa, de lo cual me alegro porque su ñoñería me estaba dando ganas de estrangularla.

La historia de Arya en Tormenta de espadas sirve para que el lector vea cómo vive realmente el pueblo la guerra. Con Dondarrion en cabeza de la defensa del pueblo, Arya va de un lado a otro mostrando cómo funciona ahora la justicia. Aunque por fin ha conseguido lo que yo tanto ansiaba, mi querido Valar Morghulis…

La lucha entre los reyes sigue adelante y Davos nos muestra el punto de vista de Stannis Baratheon que sigue sin gustar del todo, aunque Melisandre comienza a dar cada vez más miedo (y éso que sabes de sobra que sólo es un personaje).

En esta novela hay varias muertes tan importantes como las de Ned Stark, y otras tantas no tan importantes como pudo ser la del menor de los Baratheon.

Pero Tormenta de espadas no me ha dado la impresión de novela, de hecho no veo el límite entre el tomo anterior y este, son estapas de una misma historia que no tiene principio ni fin, creados por la maravillosa pluma y forma de describir de R. R. Martin que a pesar de publicar tomos pesados, los compensa con frases amenas, comentarios inteligentes y personajes humanos. Porque en este mundo nadie es bueno ni es malo, porque todos tienen una razón de luchar y un motivo por el que actuar. Y sólo sobreviven los mejores, los que saben jugar al juego de tronos.

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo y Her Fearful Symmetry

Albert Espinosa como guionista me gusta mucho, es el que ha creado Pulseras rojas y Cuarta planta, y no digo que escriba mal porque su estilo es muy fluido y fácil de leer… pero no me gustado el libro.

Cuando leí el título di por hecho que me encontraría una historia de amor y durante meses fui medio imaginando de qué iría esa historia, cómo serían los personajes. (Digo que meses porque siempre veía el libro cuando iba a la biblioteca y lo veía en la entrada como ‘novedad’).

Total, que comienzo a leer. Me lo leí en un día, en un viaje que hice desde Salamanca hasta San Sebastián. Seis horas, me sobró una hora. Es muy finito y la historia que cuenta es relativamente fácil de escribir, no he dicho crear, he dicho escribir. La novela es muy original, se sitúa en un futuro no muy lejano en el que la gente comienza a tomar una droga que te hace no dormir, así que como la gente trabaja tanto y vive más, la noche no se ha convertido en algo silencioso, es simplemente otro momento de esas 24 horas en las que los niños juegan en el parque y las madres toman un café.

¿De qué va este libro? Este libro es sobre la libertad de un marciano. Es cómo un chico acaba metido en una aventura que no se esperaba la noche en la que decide dejar de dormir. Sí que hay una efímera historia de amor, pero lo que mueve todo ésto es más como una filosofía futurista. Es un libro sobre ciencia ficción y quizá si no hubiera sabido dequé trataba, me habría encantado, pero si ya iba a piñón fijo… era difícil que me terminara por agradar. (También he de decir que soy la única persona de mi alrededor a quien no le ha gustado la novela, a todas mis amigas y amigos que lo han leído les ha motivado muchísimo).

Tenía muchísimas ganas de leer este libro simplemente porque Audrey Niffenegger lo había escrito y me encanta su forma de hacerlo. Ya me había leído The Time Traveller’s Wife, que se convirtió en mi novela preferida. Así que por lo menos, el estilo de la autora sabía que me gustaría, porque he de admitiros… que cuando le di la vuelta a la novela y leí de qué iba… me pareció algo taaan vago y tan… ¿normal, común? que no me entraron ganas de devorarlo.

Elspeth la tía de Julia y Valentina (dos veinteañeras gemelas), muere de cáncer, y en herencia les deja el apartamento a sus sobrinas. Elspeth jamás ha conocido a las chicas, ya que hace veinte años que no se habla con su hermana gemela, la madre de Julia y Valentina. El apartamento está en Londres, y las gemelas vuelan desde Chicago para vivir allí por lo menos un año. En el piso de arriba vive Martin, un vecino que tiene una especie de agorafobia, y en el piso de abajo está Robert, amante de Elspeth, que parece no recuperarse nunca de la muerte de su vecina.

¿Veis? Pues está bien, pero no es una pasada. No es The Time Traveller’s Wife, ni se le parece.

Pero ah… ¿en serio que sois tan gilipollas como yo? Hay que empezar a leer, y en cuanto lees, que ves catapultado a Londres, a sus olores y sus tabernas, a la vida de las dos rubias a las que sigues, observando su vida como si fueras un fantasma.

Es un libro genial, no es tan bueno como su primera novela, pero todo lo que ocurre, las descripciones de los sitios, los sentimientos de los personajes, las motivaciones y las relaciones entre ellos crean un mundo perfectamente creíble, intenso y que merece la pena ser visitado. Me tragué las casi 500 páginas de la historia en una semana en la que estaba de vacaciones, y éso que intenté racionarme. (No funcionó).

Así que ya sabéis, si no tenéis nada que leer, ahora ya podéis coger papel y boli (si es que seguís usando eso) y apuntar para cuando os deis una vuelta y paséis por la biblioteca.

Juego de tronos, rostros de la segunda temporada

Dentro de poco será por fin 1 de abril. Y luego llegará el 2.

Y podremos ver online el primer capítulo de la segunda temporada de Juego de tronos. La temporada basada en el segundo libro, Choque de reyes.

Lo estoy leyendo ahora y uuuuuuuuuuuuu qué emocionante. Me limito las páginas al días porque tampoco quiero que se me pase cual suspiro, así que voy poco a poco (relativamente poco a poco, a veces 100 páginas al día, a veces 30, a veces 150).

¿De qué va esta nueva temporada y qué ocurre?

Nos quedamos con múltiples reyes: Joffrey en Desembarco del rey, Renly Baratheon y su hermano Stannis, Robb Stark y Daenerys. (Durante el desarrollo de la novela aparecerán más, ya sabéis las modas vuelven locas a la gente, así que todos se quieren hacer reyes…)

También está Davos, el caballero de la cebolla, un antiguo pirata, que sirve fielmente (o por lo menos hasta donde yo he leído) a Stannis Baratheon. (Parece ser que todo el honor que Ned Stark ofrecía, es ahora para Devos, véase, que cumple su función de buena persona en la historia. Lo matarán, ya lo veo venir).

Melisandre… de Melisandre no sé mucho. Sé que no me gusta. Y que da miedo. Que tiene poderes y que es una femme fatal. Así que será un personaje interesantísimo… 🙂

¡Aquí van sus fotos!

A pesar de que hayamos visto que Renly es bisexual, o gay, en el libro es todo muy sutil… y el buen hombre está casado con Ana Bolena, digoooo… Natalie Dormer.

Y aunque en este libro no tiene capítulo propio, la primera vez que aparece Brienne , bajo el punto de vista de Lady Stark, una mujerona. La actriz mide 1,93 cm (LA CHICA MIDE 1,93 CENTÍMETROS… CASI DOS METROS) más maquillaje, seguro que les sale un personaje bru-tal.

También está Asha, aunque creo que en la serie la llamarán de otra manera, porque tienen miedo que la gente la confunda con Osha, aquella salvaje que intentó matar a Bran (si es que os acordáis, vamos…). Y Asha es un personaje brutal, es la hermana de Theon Greyjoy, aquél tipo que no paraba de follarse a Ross, la prostituta con más protagonismo de la serie. Ojalá Asha tuviera capítulo…

Hay más personajes, claro, aquí tenéis el link donde salen todos para quien se haya leído el libro, para quien no… no comprenderá nada.

¡Si alguien tiene duditas que me deje un comentario!

Cuando la imagen pasa al papel

Por misterios de la vida, o quizá el destino que hace que EL y yo volvamos a coincidir cada vez que salgo de fiesta, al final hemos terminado por hacer la paces y nos hemos hecho amigos. Esto ocurrió más o menos por la mismo época en la que HBO decidió comenzar a bombardearnos con publicidad sobre Game of Thrones (Juego de tronos), y fue entonces cuando EL comenzó a poner estados en Tuenti y en Facebook con las frases de las famosas familias de los siete reinos. Y así fue como yo caí en que él también estaba a la espera de la serie.

La serie me encantó, me pareció una delicia, de los mejor que hubo y habrá como estrenos en 2011. También tenía el suave murmullo de queja de Shopaddicted que no paraba de decirme que los libros eran una mierda, demasiado lentos, descripciones tan largas y tediosas que te daban ganas de suicidarte. Antes de comenzar a leer el libro, quería ver los diez capítulos que Internet me ofrecía cada lunes. Y luego tardé un tiempo en convencerme a mí misma de que podría disfrutar de los libros, EL insistía que todos los personajes eran más ricos, tenía todo más sentido y podría disfrutar mejor de los pequeños detalles. Pero es que la teoría ya me la sabía, lo que me echaba para atrás era lo que Shopaddicted me había dicho desde hacía bastante.

Qué delicia, niños y niñas, qué maravilla. El libro es tal y como la serie lo retrata, la mayoría de la gente está de acuerdo conmigo, han sido muy fieles a la novela, bueno a la saga, de hecho Martin, el escritor, ha sido uno de los guionistas, así que eso no iba a suponer un gran problema, pero han sabido captar la imaginación, la esencia, el aire y la forma de describir de George R. R. a la perfección. Claro que hay fans que se quejan, todos los personajes son tres años más mayores que lo que son en los libros, pero una Daenerys follando con un Drogo con trece años no es algo que le guste ver a la gente. O coger a un actor de tres años para que haga de Rickon, el pequeño de los Stark. Arya es una actriz de lo más mona comparada con la descripción física que hacen de ella en el libro, pero lo contrario ocurre con el príncipe Joffrey, actor adolescente más feo no podían encontrar cuando Juego de tronos deja bastante claro que el príncipe es un jovencito de lo más hermoso.

Leer la novela no son más que puntos positivos, no me han parecido descripciones pesadas (claro que soy filóloga, he tenido que leer más clásicos que la media humana y por lo tanto tengo más aguante que la mayoría), los personajes ganan profundidad y la verdad es que los diálogos se aprecian mucho más leídos que escuchados. (Ya sabéis, por eso de que al leer prestas atención sí o sí y la caja tonta hace que te entre por una oreja y te salga por la otra). Tyrion es desde luego mi personaje preferido (¡y el actor Peter Dinklage ha ganado un Emmy por su actuación!) tan ácido, inteligente e irónico. Me quito el sombrero ante él. Daenerys sería por otro lado mi personaje femenino preferido, en la serie no se aprecia tanto su maduración personal, pero en la novela es fantástico su progresivo cambio.

Hoy he empezado el segundo tomo, Choque de reyes, pero no tengo pensado leerlo de inmediato, ha sido solamente porque estaba en casa de Chandler y era lo único que podía leer allí. Me gusta dejar que pase tiempo entre un libro y otro del mismo autor. Así que seguramente lo empiece en enero o febrero. Quién sabe… ¡leed, pequeños, leed que no os arrepentiréis!

The gift

Cuando hacía el trabajo para el practicum, Víctor me aconsejó que viese el documental de Trumbo, uno de los guionistas que fue a la cárcel durante un año por ‘ser comunista’. En esa película varios actores leen cartas del guionista. Esta en concreto es una que le escribió a su hijo Christopher cuando cumplió diez años. A la vez que hacía el practicum, estudiaba poesía, en poesía habíamos dado esta herramienta de los dioses. Siempre me pareció imposible escribir así. Pero cómo me alegro que la madre naturaleza creara gente que tuvo ese dominio del lenguaje que yo nunca alcanzaré.

Le dije a Chandler que me encantaría copiar sus palabras y pegarlas en mi habitación de Salamanca. No había conseguido encontrarlas por Internet, así que lo que tenía pensado hacer, era pasarlas a mano. Ayer cuando quedé con él me las regaló. Así de guay es mi novio.

Harry Potter, diez años después

Fue a ver la primera película con mi aita, cuando mis padres ya se habían divorciado y él se había mudado a Bilbado. Fuimos a verlo a Neighbourhood, cuando el cine aún era cine y no un gimnasio. Y cuando salimos, quizá eran las doce de la noche, y había un niebla que cubría todo Pijilandia. No recuerdo salir del cine de ninguna otra película, recuerdo la emoción de entrar, pero no la de salir. En cambio siempre recordaré cómo salí con doce años y el sonido de magia en mis oídos de ver Harry Potter y la piedra filosofal.

Y hace escasos meses salí la primera parte del fin, las novelas ya habían terminado y había sido duro, había sido un golpe bajo. Empecé a leer Harry Potter con nueve o diez años, y cumplidos los dieciocho, la magia terminó, para no regresar jamás bajo la misma forma. Y lo que hice fue dedicarme a leer muchos fanfictions, y a escribir otros pocos. Me pasé toda la primera parte de Harry Potter y las reliquias de la muerte agarrada al brazo de mi amigo. Y oh, qué película, a medida que pasaba el tiempo las películas habían ido empeorando, sí claro, no estaban del todo mal, después de todo eran una representación de los libros tan maravillosos que amaba/amo con todo mi corazón… pero no era lo mismo.

Hasta que llegó el último libro presentado en dos volúmenes diferentes. Y aunque en un principio fue hecho para ganar más dinero, yo como espectadora he salido ganando y me alegro de haber pagado doce euros por ver esas dos películas. (Habría estado mejor ver las dos en inglés en vez de en castellano, porque le cambien la voz a Voldermort a última hora… no es lo que yo llamo diversión).

La segunda parte del tomo final es intensa, es el final del libro, así que iba a ser intenso sí o sí, pero es especialmente intensa por la forma en la que ha sido grabada, porque es realmente el final del final y ya sabíamos todos que iba a haber muchas, muchísimas muertes. Aunque no lloré con ninguna de ellas, leyendo el libro le dieron tan poco importancia a la muerte de los personajes, que ni siquiera te da tiempo a reaccionar, viene a ser algo así como ‘los cuerpos de x y x quedaron en medio de un pasillo, sus miradas sin vida fijas en el techo, Harry corrió a su lado y no tuvo tiempo de detenerse’. Y la muerte de ese Weasley al que tanto admiraba, eso fue un duro golpe, pero no solté ni una lagrimita en la película, porque no sólo no me gustaba el actor que lo interpretaba, sino que en las películas no te han enseñado a quererlos.

Y después de ese ñoño final que Rowling decidió incluir para que el azúcar en sangre nos subiera a todos, en la película lo han añoñado aun más si es que éso es posible. Y aunque el final sea la ñoñería más mierdosa que Rowling jamás publicó, aun así es un final que en cierto modo era necesario para los fans, para saber cómo acabaría realmente todo y no el caótico final en el que se desarrolla todo la película.

A mí como fan no me defraudó, en los cines la tenéis, juzgadlo vosotros mismos.

The Girls – Lori Lansen

Anoche terminé de leer esta novela. Y lloré. Ya sé que lloro mucho, y eso que no era un final triste, pero fue tan hermoso… tenéis que leeros este libro, no sé si estará traducido al castellano, si viviérais cerca de Neighbourhood os lo dejaría, porque realmente merece la pena. Me ha recordado un poco a The Time Traveler’s Wife, aunque no se parece absolutamente nada, quizá por lo humanos que han hecho ambas escritoras a sus personajes.

The Girls es la historia de dos hermanas que están unidas por la cabeza. Siamesas. Pero no es una historia terrible, ni es una historia de compasión ni nada por el estilo. Es la historia de cómo dos chicas viven ser más especiales del resto por estar unidas de una forma tan peculiar. Están sus padres adoptivos, sus vecinos, relatan el día que llegaron al mundo y el gran tornado que se llevó tanto y las trajo a ellas.

Cada personaje es único y tan, tan real. Ellas se llaman Rose y Rubi, una es guapa y la otra es fea, una es escritora, la otra quiere ser arqueóloga, una quiere ir a la universidad, a la otra le encanta ver la tele. Pero tienen que compartir vida, no pueden hacer lo que una quiera, tienen que ponerse de acuerdo en qué decisiones tomar y cómo hacer las cosas.

Es de las novelas más originales que jamás haya leído, y no sólo por el planteamiento, sino por cómo terminan las cosas, la historia no termina, porque sabemos que hay más, pero la escritora deja de narrar y ahí termina todo. Podemos imaginarnos un final, el que queramos para todos los personajes que se nos han presentado.

Os daría más detalles, pero cuanto más os diga, menos emoción tendrá leerlo. Pero este libro es sinceramente excepcional. Y yo me arrodillo ante él y su prodigiosa escritora, Lori Lansen.

Los libros de la libertad

Cuando estudio lo hago ocho horas diarias, y me doy un descanso de media hora por la mañana y otro descanso de media hora por la tarde. En ese descanso leo, estoy en la biblioteca, así que siempre tengo libros a mi alrededor. Desde primero de carrera, aunque durante el año leyera libros en inglés, cuando llegaba la época de exámenes lo hacía en castellano, más que nada porque no había demasiados libros en inglés en la biblioteca.

Empecé con Inés del alma mía de Isabel Allende y seguí con La ventana pintada de Jose Carlos Somoza, acabé ese año con La dama número trece del mismo autor. A lo largo de los años también leí La llave del abismo, La caverna de las ideas y La casa de los espíritus. Y desde entonces no sólo sigo la tradición de leer en castellano, sino que sólo me permito leer a estos dos autores, ni siquiera lo hago adrede, los busco inconscientemente, sabiendo que lea lo que lea que ellos escriban, me va a gustar.

Lo mejor de Allende fue sin duda Inés del alma mía y lo que más me gustó de Somoza fue La dama número trece. Me lo recomendó alguien de Cuentacuentos tras leer uno de mis cuentos y comentarme que mi historia le recordaba a este libro. Ni por asomo. Lo único que tiene en común es que habla de musas, Somoza tiene un estilo mucho más poético que el mío y además… es más retorcido, yo soy más infantil.

¿Por qué libros de la libertad? Porque me pongo a leerlos el día uno de estudio y generalmente no los acabo, suelen ser libros gordos, de 500 o 600 páginas y cuando me los llevo a casa, no sólo simboliza el próximo final de tan deleitosos libros, sino el final de mis exámenes, puedo llegar a casa y tirarme a la bartola a leer, o sentarme a mirarme al espejo, puede hacer de todo menos estudiar.

Me encantan los libros de la libertad.

¿Por qué yo?

Estoy leyendo El cine según Hitchcock, no voy más de la página 50, y mientras volvía de un examen en metro iba leyendo los problemas que tuvo en su primer rodaje. La falta de dinero, la gente que se dejaba cosas en otros sitios, la impultualidad de los metros, los problemas con la aduana, las actrices que no querían bañarse, el sobrepeso de otras actrices, la falta de fuerza de algunos actores… Y es curioso que en ningún momento el director se queja y comenta, ¿Por qué todo lo malo siempre me pasa a mí?

No soporto esa frase. La gente la dice muchísimo, por lo menos en esta área del norte. Todo, todo lo malo me pasa mí. La escucho por la calle, a mis amigos, gente de clase, en el metro, conversaciones teléfonicas… es como si la gente supiera que no soporto esa frase y precisamente por éso, la repiten aún más cuando saben que voy a pasar delante justo en ese instante. No es que no me guste la frase en sí, la sintaxis está bien, las palabras no me disgustan, es ese puto significado. Parece que es el fin del mundo. Claro, claro que en Bilbados somos unos exagerados, pero en Euskadi es precisamente donde mejor se vive de toda España, donde la crisis menos se nota porque la mayoría son funcionarios, es imposble que demasiadas cosas malas pasen aquí. Literalmente im-po-si-ble. Claro que puede que alguien tenga alguna movida con el karma y el karma esté decidido a que se quede sin pareja, sin trabajo, que se rompa una pierna y que le pongan de patitas a la calle en su piso. Todo puede pasar, pero la gente se queja por todo. Por absolutamente todo. Tenemos estudios, comida, un sitio donde dormir, salimos mucho, tenemos dinero para nuestros caprichos, tenemos amigos con los que reírnos y pasárnoslo bien,  y además, somos Europeos. (No tengo intenciones de hablar de lo que podría decir una mujer que vive en el Chad ni cómo se quejaría ella).

No hay un significado final a estas palabras, simplemente me hacía falta decirlo. Nada tiene significado, la verdad. Es lo único que estoy aprendiendo este semestre, estudiando The Wife of Bath, uno de los personajes de Chaucer, o cómo se comporta Invisible Man en Nueva York en la novela de Ellison. Nada tiene sentido y cuanto más humano es alguien, menos sentido tiene. Estudio demasiadas horas y estudio sobre la psicología de los personajes, los movimientos filosóficos que promovieron varias novelas que revolucionaron la forma de ver el mundo que tenían algunas personas, pienso demasiado, reflexiono porque éso es al fin y al cabo lo que me van a pedir en el examen.

Hitchcock en ningún momento se queja de sus desventuras rodando su primera película, repite varias veces el hecho de que estaba estresado, que sudaba, que estaba de los nervios, pero nunca se pregunta por qué él. Porque si te lo preguntas para lo malo, ¿por qué no para lo bueno? ¿Por qué, por qué de entre tanto jóvenes que había me tuvieron que elegir a mí precisamente para rodar esta película? No hace absolutamente nada de todo éso, lo asume y punto. Porque es lo que le gusta.

Arg, la gente no aprecia nada de lo que tiene delante, dios cómo me saca de quicio todo cuando estoy de exámenes.

The Gun Seller

Madre me ordenó comprarlo hace algún tiempo. El autor es Hugh Lauria, Dr. Gregory House para algunos de vosotros. Madre está enamoradísima de House y en alguna parte leyó que el libro merecía la pena. Yo me lo he leído hace menos de un mes. Como la inmensa mayoría de ellos empecé a leerlo en el metro. Y no podía parar de reír. A carcajadas (exagero claro, estaba riéndome bastante pero tanto no) en mi primer vagón.

¿Y de qué va este libro? La verdad es que es todo muy confuso. Yo opino que en la mente de Hugh estaba todo clarísimo y en cuanto se puse frente al papel se le fue la historia de las manos y se pensó que nosotros, pobres lectores estábamos dentro de su mente y que entendíamos de qué iba todo lo que él narraba.

El comienzo es bien sencillo, el protagonista se encuentra en medio de una pequeña ‘guerra’ entre los poderosos británicos que se quieren hacer de un americano que parece ser un contrabandista de armas, éste tiene una hija de ojos grises que hace que al protagonista de tiemblen las piernas, y aunque por un lado está el gobierno, por el otro lado están los ojos grises que le dicen que su padre no es una mala persona. Vale, hasta aquí todo bien.

Las primeras cien páginas son divertidísimas, es una historia de acción pero con un humor inglés muy divertido… lo malo es que el libro tiene casi trescientas. Si queréis leerlo hasta la mitad y yo os cuento el final.

¿Merece la pena leerlo?

Es que las 100 primeras son realmente extraordinariamente divertidas, pero claro… os dejo un trozo de la primera parte para que veáis:

«Imagine that you have to break someone’s arm.

Right or left, doesn’t matter. The point is that you have to break it, because if you don’t … well, that doesn’t matter either. Let’s just say bad things will happen if you don’t.

Now, my question goes like this: do you break the arm quickly — snap, whoops, sorry, here let me help you with that improvised splint — or do you drag the whole business out for a good eight minutes, every now and then increasing the pressure in the tiniest of increments, until the pain becomes pink and green and hot and cold and altogether howlingly unbearable?

Well exactly. Of course. The right thing to do, the only thing to do, is to get it over with as quickly as possible. Break the arm, ply the brandy, be a good citizen. There can be no other answer.

Unless.

Unless unless unless.

What if you were to hate the person on the other end of the arm? I mean really, really hate them.

This was a thing I now had to consider.

I say now, meaning then, meaning the moment I am describing; the moment fractionally, oh so bloody fractionally, before my wrist reached the back of my neck and my left humerus broke into at least two, very possibly more, floppily joined-together pieces.

The arm we’ve been discussing, you see, is mine. It’s not an abstract, philosopher’s arm. The bone, the skin, the hairs, the small white scar on the point of the elbow, won from the corner of a storage heater at Gateshill Primary School — they all belong to me. And now is the moment when I must consider the possibility that the man standing behind me, gripping my wrist and driving it up my spine with an almost sexual degree of care, hates me. I mean, really, really hates me.»

Stardust

Ya comenté en su día que la película me gustó mucho. Al principio pensé que era el efecto cine, y la vi en Internet un año más tarde y me volvió a encantar. Y luego la dieron en la tele y yo seguía maravillada por esos reyes, brujas, príncipes ocultos y mágicas estrellas. ¡Era todo tan divino! Claro que yo soy esa niña encerrada en el cuerpo de esa eterna adolescente, así que entiendo que no compartáis mis gustos.

Y un día, gracias a Herr conocí a Neil Geiman, el autor de la novela en la que está basada Stardust. Me leí Smoke and Mirrors, que es una recopilación de muchos cuentos cortos de este autor, y me encantó. No todas las historias eran fantásticas, pero el modo en el que las narraba y las ideas en sí, todas me encandilaron. Luego descubrí que el mismo autor había escrito el libro en el que se basa la maravillosa película de Los mundos de Coraline. El día que me marchaba de Swansea pasé por la librería y miré qué me ofrecían, el libro que me estaba leyendo iba a terminar antes de que terminara mi viaje, necesitaba uno de respuesto. Querría haber comprado el de Coraline, pero no estaba, había dos que parecían estar bien y el de Stardust. Y pensé, ¿porqué no? Ya sé que me va a gustar.

Y qué inocente soy.

La película narra la historia de Durstan Thorn que pasa la muralla que separa Inglaterra y un mundo mágico, Faeri. Hasta ahí todo bien. Se enamora de una especie de elfa, o hada, nueve meses más tarde, a su puerta aparece Tristan Thorn. Y aquí la película toma un camino, y el libro otro distinto.  (Doy por hecho que todos habéis visto la película porque tengo intención de destriparla de cabo a rabo.) En la película Tristan está enamorado de Victoria por quien decide cruzar el muro y traerle la estrella que allí ha caído, ahora bien, su padre le desvela realmente de dónde viene y le entrega una vela de Babilonia que su madre le regaló y depositó en su cesta. Es así como intentando reunirse con su madre, el pensamiento de Victoria se entrecruza en su camino y acaba dándose de morros, literalmente, con Yvaine, la estrella. En el libro, Victoria es la causa de su partida de Inglaterra y tarda semanas, largas, largas semanas en encontrar su camino, es un pequeño buen hombre peludo quien le ayuda en su camino hacia Yvaine.

Sí, están los futuros príncipes entre matándose, y la bruja intentando arrancarle el corazón a la estrella. Pero los príncipes en la novela no son cómicos, forman más bien parte del dominio del misterio inquietante. Y la bruja aunque es temible y poderosa, acaba reducida a nada por la fuerza del amor, un truco viejo tan tan viejo, que ni siquiera lloré de la emoción al leerlo. Los piratas y su fantástico capitán Shakespeare, son descritos en un corto capítulo que pasa más bien a ser una anécdota. No hay gays, ni travestis, no hay sangre, ni gente que es tirada por la ventana. La relación entre Tristan e Yvaine se desarrolla mucho más en la película, cuando paso a paso van aceptándose y considerando incluso aceptable la presencia el uno del otro. En el trabajo de Gaiman, parece que de la noche a la mañana Yvaine se enamora de Tristan, y éste que no sabe ni por dónde le da el aire, se da cuenta de lo mismo al ver que Victoria nunca podría ser suya.

La película es un cuento de hadas llevado a la exageración, para los más pequeños de la casa y las infantiles Scry’s. Es una historia de aventuras, música trepidante y mucha, mucha magia, fantasía a chorros, colores llamativos y delicados vestidos de gala. Personajes entrañables, dulces y humanos los mires por donde los mires. Y los malos son muy malos, de un modo maniqueísta que es imposible de creer, y aún así… si fueran menos malos no los querrías, porque no te haría la expectación abrazar el cogín que tienes a tu derecha.

La novela me defraudó mucho, y rara vez he podido decir éso de un libro. Un libro siempre es mejor que lo que llevan a la gran pantalla, ya no podré utilizar ‘siempre’, porque he encontrado la excepción. Leído aparte, quizá Stardust sería una bonita historia sobre el amor, sobre el conocimiento de uno mismo y el modo en el que se miran las estrellas.

Pero a comienzos del siglo XXI, es la gran pantalla la que en este caso, le dio el adecuado toque de varita a Stardust.

Les fourmis

Fue Clem quien me recomendó que leyera este libro, allá en la época erasmus. No recuerdo a qué vino, quizá le hablé de una de mis historias que se enfocaba desde un punto de vista distinto al humano, al de los dioses o los animales. Y entonces me preguntó si había oído hablar de Les fourmis, o de su escritor Bernard Werber. No. Nunca, ni siquiera de pasada. Son mis padres quienes saben qué hay que leer en lo que se refiere a libros en francés. Madre y yo somos más bien unas predilectas del inglés, así que realmente sólo mi aita es quien lee en francés.

¿Pero de qué trata ésto? Si hubiera que meterlo en alguna de las categorías vida, muerte o amor, supongo que iría en vida. Aunque también tendría que ir junto con la etiqueta perspectiva, punto de vista, ángulo a la vida… y mil cosas más.

Les fourmis trata, tal y como el propio nombre indica, sobre hormigas. No es una novela científica, aunque podría serlo. El autor también comenta el tema de la curiosidad humana y de cómo nos adaptamos a los cambios. No es una novela filosófica, pero podría serlo.

Weber comienza presentándonos a una colonia de hormigas, Bel-o-kan. Una creciente conspiración comienza a latir muy en el fondo de la misma, una que huele a piedra. Se ve la vida de estos pequeños insectos, su forma de comunicarse y de sobrevivir, de luchar por sus tierras, de planear una guerra. Por otro lado, también está el lado humano de la historia (más aburrido comparado con el otro) que narra cómo Jonathan Wells sigue los pasos de su tío, (que trabaja en el campo de la entomología) ahora que él y su familia se han mudado a la casa de su difunto tío.

Nunca habéis leído nada igual. Porque no, porque lo sé yo que soy mujer y siempre tengo razón. Es una nueva forma de ver el mundo, de empezar a pensar más en el ‘más acá’ y dejar de mirar a las estrellas y fantasear con el ‘más allá’.

Una lectura muy, muy recomendable, además veo que ha sido traducida. ¡No tenéis excusa posible!

Pd. De nada 🙂

Los hombres que no amaban a las mujeres

Me he leído el libro en un santiamén, tenía ganas de leerlo, pero el otro día pregunté a mi alrededor quién lo tenía y me lo dejaron.

Desde el primero momento queda muy claro que el libro ha sido escrito por un periodista, el estilo es sencillo, directo, todo muy bien presentado, introducción, más introducción, introducción a personajes. Todo queda perfectamente claro (unas 150 páginas) de explicación de todo, antes que empiece la trama propiamente dicha.

La gente es muy espabilada y todo el mundo ha oído hablar de Millenium, de Stieg Larsson, aunque no todo el mundo sabe exactamente de qué trata la triología. Esta primera parte que me he leído yo Los hombres que no amaban a las mujeres es básicamente una crítica a la sociedad que tanto nos oprime a nosotras, portadoras de la vida. Todos esas asesinatos sin resolver, los abusos sexuales, las miradas de más, la mano demasiado larga del novio/marido/amante.

Mikael Blomkvist trabaja en Estocolmo en una revista económica, Millenium. El libro comienza con la sentencia del protagonista que debe ir a la cárcel por difamación, parece ser que le han tendido una trampa. Él pensaba tener a un pez gordo, el pez gordo fue más astuto y Mikael quedó condenado a tres meses de cárcel.

Aunque a decir verdad, la novela comienza bien. Comienza como debería comenzar cualquier novela, con un principio que te urge la necesidad de saber más, y que es sólo éso, un principio. Hay un viejo, que cumple años el 1 de noviembre. Su sobrina predilecta desapareció misteriosamente hace 36 años y aún así, sigue recibiendo cada todos los santos un regalo. Él cree que ella ha sido asesinada, y es el asesino quien le manda las flores enmarcadas para reírse de él.

El pobre viejo contratará a Mikael para que en ese año libre que tiene ahora que lo van a meter a la cárcel y ha dejado la revista, intente por última vez averiguar qué pasó con Harriet Vanger.

También está Lisbeth Salander que simboliza la mujer, la mujer sin ser mujer, esa mujer finita, sin curbas, casi sin definir. La más mujer de todas, podría decirse. Ella que odia desde las miradas, a través de los ojos, aquella que es abusada y se toma la justicia por su cuenta porque no se fía del sistema. Ella es la palabra, la víctima, es la mujer que es odiada, la que odia a los hombres, las que se venga de ellos sin perdón, casi demasiado. Pero nunca hay un demasiado cuando has sido violada. Ella que es superdotada y a la cual éso le parece un insulto.

Recomiendo muchísimo el libro, me pareció algo muy bueno, con un final estupendo, con unos personajes originales y con una trama magnífica. Claro que hay veces que las conversaciones parecen algo antinaturales pero quizá sea porque al pasarlo al castellano se han llevado la vida de la voz de cada personaje, pero éso me molesta a mí, que soy una meticulosa sacafaltas.

Y tenemos la película. Me la vi al día siguiente de terminar con el libro. Y ya desde el primer momento no me gustó. Sólo dos personas se correspondían con mi imaginación (ya sabemos todos cómo funciona éso, pero no es razón para que a mí me decepcionara). Henrik Vanger y Harriet Vanger son dos que iban muy bien con mi imaginación. Es estilo de Lisbeth no podía ser criticado, pero… el resto sí. Han matado muchísimas relaciones muy importantes, que Erika sea solamente un espejismo me pareció terrible, Erika y Mikael forman parte el uno del otro. Él es un donjuan atractivo, ya en sus 40, no guapo, pero sí mucho sex appeal. El actor Michael Niqvist no es nada de éso. NADA de éso. Hay momentos en los que Lisbeth sufre un arranque de antisocialisto, que en el libro se entiende, en la película piensas que se les habrá olvidado incluir alguna escena porque tú personalmente no has entendido nada. Te piensas que Lisbeth es así porque al guionista se le puso en la punta del rabo que ella se levantara con cara de ultratumba en ese momento. Falta explicación, falta orden, para darle un poco de brillo a los personajes. Le falta de todo, la verdad. No perdáis ni un segundo de vuestro tiempo viendo las películas, yo desde luego no tengo ninguna intención de ver las otras dos, aunque sí que tengo muchas ganas de leer los otros dos libros.

Una pena que el hombre muriera, una verdadera pena.

My dear Belle

Quise escribir esta entrada antes de irme de erasmus, luego pensé en escribirla al volver a Neighbourhood, y luego pensé hacerlo antes de irme de vacaciones, y aquí estamos, poco después de volver de Catalunya.

Cuando ya no se esperaba nada de Secret Diary of a Call Girl es cuando salió la tercera temporada. Y es cuando tienes que esperar una semana para ver un capítulo de veinte minutos.

En esta temporada Belle/Hannah se echa novio, su editor. Y el novio acepta que ella sea prostituta, y éso Hannah no lo acepta. Algo no puede ir bien si el chico que la ama dice que no le importa que se acueste con otros hombres. Y también está Bambi con el raro de su novio rico, y su eterno amigo Ben que está a su lado contra viento y marea.

La tercera temporada es la que menos me ha gustado de las tres, pero me ha seguido pareciendo deliciosa. Habla de sexo, y de verdad, no como en sexo en NYC que se habla más de sentimientos relacionados con amor. Ésto es sexo puro y duro, lo que buscan las jovencitas de hoy en día.

Pero esta entrada era principalmente para comentar los libros en los que está basada esta serie. Hay tres, aunque yo sólo me he leído los dos primeros. The Intimate Adventures of a London Call Girl y The Further Adventures of a London Call Girl. El primero le da trescientas mil vueltas al segundo, y no, no tienen demasiado que ver con la serie. Está Belle, pero Hannah en la vida real es Brooke Magnanti. Por supuesto que pincharéis en el link en busca de la cara de la prostituta de lujo, pero yo me la imaginaba muchísimo más guapa. Por cómo describe que la gente la mira, los comentarios que le hacen y la forma que tienen los hombres de tratarla…

De todas formas tiene por lo que se lee es una mujer con mucho sentido del humor, sino no te metes a cobrar por sexo y escribes un libro que a todo el mundo le encanta sobre el tema. En su primera novela habla muchísimo de sus clientes, de las diferentes formas que tienen sus penes, de lo capaz que es ella de hacer su trabajo a las mil maravillas…

En su segundo libro, la estupenda protagonista deja la prostitución y se coje muchísimos meses sabáticos en casa de su primo, en algún lugar de América Latina, no queda claro qué país, pero yo me imagino algo en el centro, Panamá, o algo así… cuenta sus problemas con su estúpido novio y la gente con la que se acuesta allí. Porque sí, Belle tiene novio, desde el momento uno del primer libro. Y salta a la prostitución con pareja estable. Quiza ahí esté la gracia de su novela, que tener novio y dedicarse a éso es una locura. También tiene cuatro mejores amigos a los que llama A1, A2, A3 y A4. Todos son ex novios menos uno, con el que sólo se dio un beso, luego descubrió que tenía novia y todo quedó en un beso, ahora son mejores amigos. Está Ben, que no se llama Ben sino N, su mejor amigo con derecho a roce. N es mejor que el resto, básicamente porque no tiene la letra A y un número y soy capaz de diferenciar sus conversaciones de las del resto.

Si eres chica y te gusta el sexo, desde luego que has de ver esta serie y leerte los libros. A los chicos… no creo que os vayan a gustar los libros. De la serie siempre se aprende, que una imagen vale más que mil palabras.

Hay un tercer libro, que no he leído en el que Brooke