Sexual Facts VII

Hacía mucho que no subía de estos, los echaba de menos, la verdad…

  1. Los hombres tienen unas nueve erecciones por noche, no importa lo que sueñen.
  2. Lisa Sparxxx tiene el record mundial en gangbang, el 14 de octubre de 2004 folló con 919 hombres (la de veces que he pensado cómo lo haría. Tengo la teoría de que cada hombre tenía unos cinco minutos y si no te corres, tu problema es, pero también es pensado que igual es hasta que acaben en cuyo caso… podría haberse tirado demasiadas horas follando. De verdad que admiro a esta actriz porno, 919 tíos en un día y vive para contarlo, se merece un aplauso de todos nosotros).
  3. Un tercio de las mujeres admiten que nunca han tenido un orgasmo con su pareja. (Parejas… u os interesáis más por los orgasmos de vuestras mujeres… o vaya mierda de hombres que sois, ¡de verdad!)
  4. Siete de diez personas besan con sus narices a la derecha. (Yo incluida).
  5. Una noche de sexo aumenta la cantidad de oxígeno en las células, lo que ayuda que los tejidos de los órganos funcionen lo mejor posible. (En Euskadi nadie tendrá buenos tejidos por lo que parece…)
  6. Hacer el amor con regularidad hace que el colesterol del cuerpo baje ligeramente.
  7. El sexo es bueno para el corazón. Hace que la sangre corra por todas tus venas y regula la presión.
  8. Unos investigadores comentan que la próstata podría empeorar por culpa de la acumulación de fluido en las glándulas. Eyacular con regularidad ayuda a eliminar esos fluidos. (Pues o a follar o a masturbarse, ¡pequeños!)
  9. Hacer el amor con regularidad sube el estrógeno de las mujeres, protege sus corazones y mantiene sus tegidos vaginales más ágiles.
  10. Las encuestas muestran que los órganos reproductivos de las mujeres se benefician de la frecuente presencia de un pene en su interior. La actividad sexual ayuda a reforzar ciertos músculos (pubococcygeus), los cuales ayudan a los órganos pélvicos a estar en el lugar que les corresponde.
  11. 52% de los hombres entre 40 y 70 años tienen problemas consiguiendo que se les ponga dura. (Ojalá, ojalá, ojalá nunca tenga este problema…)
  12. El sexo mejor la calidad del sueño. Tras un orgasmo, el cuerpo de los humanos se relaja por completo, y es por eso que duermen tan plácidamente.
  13. El sexo estimula la autoestima.
  14. El sexo es el mejor calmante del mundo, es diez veces más efectivo que el valium.
  15. Aparte de quemar calorías, el sexo mejora la producción de testosterona, lo que ayuda a fortalecer huesos y músculos. La testosterona es la encargada de mantener saludables los niveles de energía, el buen humor, la fertilidad y el deseo sexual.

Y de verdad, de verdad, de verdad que yo no entiendo porqué la gente prohibe el sexo en algunas creencias y religiones, ¡pero si es increíble en todos los sentidos!

Cicatrices

Lucía se lió con Edu un dulce y brillante día de primavera. Vivían relativamente cerca y cuando se fueron a despedir… se liaron, y Edu y Lucía eran esas típicas personas que encajan con la forma de besar. Que no es lo mismo que liarse, Edu y Lucía lo intentan, de verdad que lo intentan pero son incapaz de despegar sus labios el uno del otro. No se gustan como para una relación, es sólo esa maravillosa forma de besar que encaja a la perfección con la del otro.

El sexo será igual, pensáis.

El sexo es brutal, bestial, increíblemente orgásmico y satisfactorio. No se dan mimos ni se tocan ni acarician más de la cuenta. Echan polvos. Y ahí acaba la cosa.

Luego Lucía se echó novio, y Edu se enamoró de Iraide, una de las mejores amigas de Lucía. Por el bien común, dejaron de acostarse juntos, y no les fue demasiado duro, ya que poca gente tenía constancia de aquella aventura. Sí, estaban liados pero les parecía absurdo decírselo a todo el mundo. ¿Para que él fuera el puto amo y ella una zorra? No, así estaban mejor las cosas.

Llegó verano, y el otoño y se apagó el brillo de las amarillas hojas para darle paso al invierno. Lucía y su novio lo dejaron, y Edu e Iraide comenzaron a liarse. Edu era feliz. Eran sólo besos robados, en el portal de Iraide, cuatro besos un sábado por la noche, un beso en la mejilla un jueves a la tarde, miraditas durante los fines de semana en el bar. Pero el sexo… nunca llegaba. Iraide era virgen, y aunque no lo fuera, sabía lo mucho que Edu la quería y le parecía utilizarle si se acostaba con él.

Así que durante un tiempo, en Neighbourhood nadie folló. Hasta que llegó nochevieja. La fatídica nochevieja.

Iraide bebió demasiado, como es costumbre en tierras vascas, y no sólo no le prestó casi atención a Edu sino que estuvo hablando con absolutamente toda la plaza y riéndoles las gracias a todos menos a él. Claro que éste es el punto de vista de Edu, la realidad es que Iraide se emborrachó y se dedicó a reír y a hablar con la gente a la que generalmente no veía durante el año.

Lucía y Edu volvieron juntos a casa, no era demasiado tarde, apenas las siete de la mañana, todo estaba en silencio. Se despidieron en la plaza y cuando Lucía se estaba desnudando se dio cuenta de que su móvil estaba vibrando. Edu.

– ¿Quieres sexo?

– Ahora bajo.

Digamos que se lo pensó un cuarto de segundo. Luego dejó de pensar y fue impulsada escaleras abajo con las llaves en la mano y sin jersey. Estaba muy, muy cachonda y su novio y ella lo habían dejado. No había más que pensar.

Salvo Iraide…

O no. Ya pensarían mañana en ella.

Lo hicieron en el mismo parque, entre el tobogán y los columpios, cubiertos por los setos que rodeaban el colorido recinto. Lucía abajo, luego arriba, de rodillas, de espalda. Se arrancan la ropa, en medio del parque infantil, comienza a hacer frío pero ya no notan nada. Nada de nada.

Cuando deciden que es demasiado tarde para seguir, son casi las ocho y media, a Lucía le duele la espalda y las rodillas. Se despiden sin darse ni un beso, Edu está muy enfadado consigo mismo por haber caído en su propia trampa, Lucía sólo quiere meterse a la cama. Se quita la camiseta y el sujetador, se baja los pantalones y se obserba ante el espejo. Abre los ojos, horrorizada, se gira, se lleva las manos a la boca.

Está sangrando. De todas y cada una de las vértebras de su espalda, de ambas rodillas. Se va a infectar, le duele, le duele mucho. Se ducha lo más en silencio que puede. Ya casi son las nueve. Corre a la cama, con suerte al día siguiente no habrá nadie cuando despierte.

Se echa litros y litros de betadine, no puede dejar que nadie lo vea. Durante las siguientes semanas no para de darse golpes en la espalda y piernas, como buena ley de Murphy indica, y no puede decir nada. Ni pegar grititos, tiene que hacer como que no ha sucedido. Porque no ha podido suceder, nadie es tan gilipollas. Lucía sí, sí lo es. Y éso es lo que más rabia le da. Es el karma, ella se lió con el rollo de Iraide y quedó marcada, marcada para siempre.

Han pasado casi tres años y Lucía sigue sin llevar mini faldas ni camisetas con las que se le vea la espalda. No se puede ser tan gilipollas. Pero Lucía sí lo es. Y éso es lo que más rabia le da.

Sexual Facts VI

  1. Se le llama sexo anal cuando se utiliza un dedo, la boca, el pene o un juguete sexual para estimular el ano.
  2. 300 parejas fueron entrevistadas para hacer un estudio en el que explican que los hombres que fuman tienen la mitad de sexo que los que no. (y estupendo me parece)
  3. Un estudio de hombres de cinco diferentes países indica que desde el momento en el que el pene penetra la vagina y eyacula, el tiempo varía desde 30 segundos a 44 minutos. (ja! y más también que borrachos en fin…)
  4. Mundialmente hablando hay 2778 parejas comienzan a tener relaciones sexuales cada cinco segundos.
  5. 90% de las 50 mujeres de la Universidad de Texas confirmaron que un pene ancho satisface más que un pene largo. (no hacía falta gastar dinero haciendo esta encuesta es de cajón de madera de pino)
  6. El país donde se practica más sexo oral es en Austria. (habrá que ir de vacaciones allí)
  7. Tres de cuatro hombres tienen fantasías con la gente con la que trabajan.
  8. En comparación con el cuerpo, el percebe es el animal que tiene el pene más grande del reino animal. Es 30 veces más grande que su cuerpo. (éstoooooooooo es muy fuerte…!!!)
  9. De entre los primates, los chimpancés tienen los testículos más grandes.
  10. Chicas que tienen una estrecha relación con su padre generalmente acaban con hombres que comparte muchos rasgos con su padre.
  11. El sexo es la actividad preferida de los británicos cuando están en la cama. Los alemanes, por el contrario, prefieren hablar por teléfono, leer y dormir. (y yo me puse a salir con un alemán…)
  12. Las mujeres de media tienen once sujetadores cada una. (muchos me parecen…)
  13. La gente tiene tendencia a elegir parejas que tengan una grasa corporal similar a la suya. (una verdad como un templo)
  14. La mayor orgía tuvo lugar en Los Ángeles en 1974 en un concierto de rock, 262 parejas tuvieron relaciones sexuales.
  15. Dos tercios de las personas tuvieron sexo sin protección por estar borrachos.

Yo… sigo flipando con el percebe…

Las mellizas

Lucía tiene dos amigas que son mellizas, y se podría decir que tienen un aire, pero si no te lo dicen, nunca sabrías que son hermanas.

Zipi y Zapa son las dos altas y delgadas, Zipi tiene tres veces más delantera que Zapa, la gente del grupo se ríe mucho de Zapa porque es casi plana. Chistes como: – Sin tetas no hay paraíso. – Zapa no tiene paraíso. Se escuchan casi a diario. Zipi es castaña clara y Zapa tira más a oscura, casi morena. Zipi es más hija de su madre y Zapa de su padre. Esta última tiene los ojos enormes, verdes, con unas pestañas largas que aletea cuando se siente alagada.

Si en físico no se parecen demasiado, en forma de ser, aún menos. Zapa es muy orgullosa, también es muy pija. Lucía siempre se ríe de ella. A Zapa no le importa, ella es como es, y ahí acaba la historia. Puede que no tenga un cuerpo 10, pero desde luego si alguna de las dos fuera a ser modelo, sería Zapa. Zipi en cambio, aunque es la más inteligente de las dos y éso tendría que hacerla sentir más confiada, se siente más acomplejada por su cuerpo. Ella heredó la prominente gran nariz de su madre, y aunque tienen la misma boca, precisamente a Zipi es lo que menos le gusta de ella y lo que más le gusta de su melliza. Para que Zipi tuviera la cara equilibrada, habría necesitado labios gordos. Zapa lleva el pelo largo, larguísimo, a la altura de la cintura y siempre se lo está tiñendo. De rubio a pelirrojo y de pelirrojo a rubio, rara vez lo lleva de su color natural. Zipi lo lleva en melenita y con flequillo. Una vez, Lucía lo recuerda perfectamente, cuando acababan de empezar el colegio, tendrían 7 años, más o menos, llegaron a clase las dos con el mismo corte de pelo. A todo el mundo le costó saber quién era quién.

Lucía era la mejor amiga de las dos. Pero aunque Zipi y Zapa eran muy buenas amigas, para las dos era Lucía la guardiana de sus secretos.

Hubo una Semana Santa, en la que Lucía se marchó con su novio de vacaciones por Portugal. Zipi y Zapa se quedaron sin mejor amiga durante casi tres semanas, y aunque eran un gran grupo, casi unos treinta, salir de fiesta sin Lucía no era lo mismo.

Zapa siempre había tenido un algo con un chico del instituto, allá por esas épocas. Nunca se hablaron, pero siempre que se veían por los pasillos ambos se giraban a mirarse y sonreían. Cuando acabó el instituto, no se volvieron a ver. Zapa comenzó a salir con un chico hacia finales de verano, un vecino, el vecino más guapo de todo el bloque, de todo el barrio. Las mellizas seguían viviendo con sus padres, en el barrio junto a Neighbourhood. A cuatro calles de Lucía que vivía en Neighbourhood. Pero aquella Semana Santa en el que el novio de Zapa se fue de vacaciones con sus amigos, volvió a ver a aquel chico del instituto, Ander. Ander el miradas. Se encontraron de fiesta y se saludaron efusivamente, ¡dos besos que hace mucho que no nos vemos! ¡otros dos besos que hace muchísimo que no nos vemos! Se liaron. Sin que nadie lo supiera. Todo el grupo estuvo atento a sus movimientos, pero nadie les vio liarse. Zapa fue suficientemente astuta como para irse de aquel bar, a otro calle, fuera de aquel pueblo. Ander condujo. Y lo hicieron allí mismo en el coche, casi se arrancaron la ropa.

Zapa no le dijo nada a Lucía. Lucía no sospechó.

A partir de ahí Ander y Zapa se hicieron muy buenos amigos, pero ella siguió con su novio. Y no hubo más cuernos. Hicieron un año juntos. Y luego dos. Y aquella nochevieja, cuando llevaban algo más de dos años juntos, fue cuando Neighbourhood decidió hacer la fiesta de nochevieja más grande que se hubiera visto nunca. Zapa sabía que Ander estaría allí, y Zipi también lo sabía.

Había visto a su hermana pasar horas al teléfono, horas, quizá noches enteras, se dormía con el murmullo de la voz de Zapa y cuando se despertaba por la mañana ya la oía correteando por la casa, en la cocina, en el pasillo, en el baño. Al teléfono. Y sabía que no era con su novio, porque el tono de voz no era tan meloso, era como si hablara con Lucía, pero la conversación era más estúpida, menos importante. Preguntó con quién hablaba tanto y Zapa le contó la historia, un chico del instituto, me llevo muy bien con él, ha roto con su novia de toda la vida y me está contando. Su melliza no le iba a mentir, las mentiras no existían en aquel grupo de amigos, pero Zipi también había mirado a Ander por los pasillos, cuando pasaba junto a él, como hacían muchas de las chicas, aunque él no le devolvía la mirada. Había sido más guapa que su hermana, había tenido más éxito, se había liado con más tíos, y aún así, Zapa era la guapa y ella era la fea.

Aquella nochevieja Zapa se pasó la noche con Lucía, se pasaron la noche ligando con gente que no conocían para luego reírse y decir tenemos novio.

Zipi no fue a por Ander, se dijo que fue algo mutuo. Él se acercó a ella a preguntarle por su hermana, Zipi le ofreció un trago y otro, y otro más. Lucía y Zapa no estaban a la vista. Algunas de sus amigas estaban a su alrededor, hablando con gente. Habló con él durante horas, mientras él le pagaba un trago y luego ella se lo pagaba a él. Él se fue al baño un par de veces. La última vez que volvió, parecía decidido. Decidido a besarme, supo Zipi. Y así fue. Allí mismo, delante de todo el mundo. Aunque era tan tarde o tan pronto que la plaza quedó casi vacía, y no hubo testigos conocidos que los reconocieran. Se fueron a un portal, uno de los que tienen sofá. Oían gritos de borrachos a lo lejos. Zipi se sintió una princesa. Había conseguido a Ander, cosa que su hermana no. Se quedaron en aquel portal un rato, cuando comenzó a salir el sol, subieron a la parte de arriba de aquel sitio, donde estaban las máquinas de los ascensores.

– ¿Tú sabías que hace un par de años me lié con tu melliza? – comentó él.

Zipi se sintió herida, no sólo por no ser la primera en haberlo hecho con él, sino porque su hermana no se lo hubiera contado.

A la mañana siguiente llamó a Lucía y se lo contó todo.

Lucía llamó a Zapa al móvil. Estaba en el coche, con su novio, luego la llamaría.

Cuando llamó, Lucía pidió una explicación.

– Es Ander – fue lo primero que dijo Zapa, como si éso explicara todo – Ander el miradas. Además ya estaba con mi novio, no podía divulgarlo, lo habríamos dejado o habríamos tenido la bronca del siglo.

– Zipi lo sabe.

– Zipi es subnormal. Zipi se pasó toda la noche borracha perdida comiéndole la oreja a Ander, él me llamó mosqueado porque quería que le quitara a mi hermana de encima, pero como estaba con éste, no me iba a ir. Éso le mosqueó aún más y por éso se lió con ella.

– ¿Por pena, dices?

– Se lió con ella porque tenía ganas de echar un polvo y ella estaba delante de él. Lo hizo por hacerme rabiar, lo hizo para que me pusiera celosa. Me llamó varias veces para que fuera a buscar a Zipi, al final dejé de cogerle.

– ¿Ella no te ha dicho nada, verdad?

– Ni lo hará.

Sexual Facts V

Y otros quince para esta semana…

  1. Aquellos que dicen tener 20 cm de largo, en realidad sólo son el 3% de la población. (y espero no encontrarme nunca con ninguno de ellos)
  2. Los hombres japoneses son los que menos se interesan por el sexo. Lo hacen de media 36 veces al año, la media más baja de todo el mundo. (QUÉ HORRORRRRRR)
  3. 54% de los hombres y 19% de las mujeres piensan en sexo todos los días.
  4. Por cada página web ‘normal’ hay cinco pornos.
  5. La distancia más larga de la que se tiene constancia que se haya corrido una mujer es de cinco metros. (a mí que me lo expliquen…)
  6. Una mujer tarda entre quince y treinta minutos en calmarse después de tener un orgasmo, un hombre necesito unos segundos.
  7. Aparte de la abstinencia, no existe ningún método anticonceptivo perfecto, todos tienen un pequeño por ciento de fallo.
  8. De media el orgasmo de un hombre dura seis segundos, el de una mujer 23. (jajajaja os jodéis)
  9. Fumar puede hacer que el pene disminuya hasta un centímetro. Las erecciones es la sangre que fluye al pene, y fumar calcifica los vasos sanguíneos, restringiendo la circulación erectil. (me ha costado traducir ésto con los tecnicismo, lo siento si no tiene sentido)
  10. Los orgasmos de los hombres que han sido circuncisados es un poco más largo que el de los otros.
  11. La gente que ve porno con regularidad les parecen que sus parejas en la vida real son menos sexis, sin importar lo atractivos que son.
  12. Un cuarto de la populación mascula ha intentado hacerse una mamada a ellos mismos. (jajajajajajajajajaja y todos lo negarán)
  13. Sexmonia es el término que utilizan los científicos para la gente que mantiene relaciones sexuales mientras duermen, desde la masturbación hasta la penetración.
  14. Las mujeres se corren más veces durante la regla porque durante este tiempo hay más sangre circulando por el cuerpo. (no sé yo…)
  15. De media, los testículos del hombre son 4.5 cm de largo y 2 de ancho.

¿Cuál os ha gustado más?

Sexual Facts IV

  1. Según los dueños de los sex shops, cereza es el sabor más popular en ropa interior comestible.
  2. El testículo derecho cuelga más abajo que el izquierdo para los diestros, pasa lo contrario con los zurdos.
  3. Durante la Segunda Guerra Mundial, los condones se utilizaban para cubrir los cañones de los rifles para que no fueran estropeados por agua salada cuando los soldados tenían que nadar a la orilla. (una utilización que yo nunca le daré a un condón).
  4. Las parejas de pulpos aunque están de frente, no tocan sus órganos sexuales. El hombre eyacula en uno de sus tentáculos y luego lo utiliza para introducir el esperma en el órgano reproductor de su compañera.
  5. La impotencia es uno de los motivos de divorcio en más de 25 estado en EEUU.
  6. La barba de un hombre crece más rápido cuando sabe que va a tener sexo.
  7. Una persona normal y corriente se pasa unas 600 horas en relaciones sexuales entre los 20 y los 70.
  8. Se necesitan dos cucharadas de sangre para que el pene de un hombre esté erecto.
  9. La vagina es similar al ojo porque ambos se limpian solos.
  10. Sólo el 17% de las mujeres es probable que tengan un orgasmo durante el coito. (muajajaja joderos 83%)
  11. La ciencia de besarse se llama filematología.
  12. Es posible que la mujer llegue a correrse a través del beso. (?????!!!!!)
  13. La boca está llena de bacterías, cuando dos personas se besan, intercambian entre diez millones y un billón de bacterias. (no sé yo si me hace a mí bien saber estas cosas…)
  14. Cuando más condones se venden es en julio y agosto.
  15. Correr 75 millas en un año quema las mismas calorías que hacer el amor tres veces a la semana durante un año. (no sé vosotros, pero yo me quedo con la opción B)

¿Y biennnnn? ¿Qué me decís?

Sexual Facts III

Y otros quince esta semana…

  1. Si un hombre sano pusiera su semen en una cucharilla, habría en ella unos 300 millones de espermatozoides en ella. (y luego nos tomamos un café)
  2. La media de tiempo que la gente ha pasado besándose a lo largo de su vida es de 20.160 minutos, que vienen a ser 336 horas o 14 días, o 2 semanas.
  3. Beber y comer piña hará que el esperma sea más dulce. (hombres, tomad nota)
  4. El pene más largo era de dos metros y medio en una ballena asesina. (el nombre le va que ni pintado)
  5. Un pico quema entre dos y tres calorías.
  6. Hay unos 100 millones se actos sexuales cada día.
  7. Hacer el amor de un modo relajado reduce las posibilidades de sufrir dermatitis, sarpullido y manchas en la piel. El sudor que se produce limpia los poros y hace que la piel brille.
  8. El sexo en uno de los deportes más seguros. Estira y tonifica todos los músculos del cuerpo.
  9. Cuando hayas terminado de leer esta frase, unas 2000 personas en el mundo habrán tenido un orgasmo. (y a mí me encanta releer esta frase, así de tonta llego a ser)
  10. El semen va a 28 metros por hora cuando un hombre eyacula.
  11. 75% de los hombres colocan su pene en el lado izquierdo al ponerse el pantalón, 17% lo ponen al lado derecho y 8% lo pone a ambos lados. (y ahora estáis todos mirando a ver de qué grupo formáis parte)
  12. El semen tiene sólo cinco calorías por cucharada, lo mismo que un chicle. (la mejor publicidad para comprar chicle. o chupar polla.)
  13. Aproximadamente 1 entre 100.000 hombres nace con dos penes. El cubano Juan Batista dos Santos nació con dos largos y anchos penes que funcionaban perfectamente. Se escribió que ‘poseía una extraordinaria pasión animal. Utilizaba ambos penes y cuando terminaba con uno, continuaba con el otro.’ (a muchos precoces les vendría bien tener ésto)
  14. Hacer mucho el amor puede descongestionar una nariz acatarrada. El sexo es un antihistamínico natural. También ayuda a combatir el asma y la fiebre.
  15. Cuanto más sexo tienes, más te ofrecen. Los cuerpos que mantienen relaciones sexuales poseen más cantidad de feromonas que atraen al sexo contrario. (por éso cuando estamos solteras no viene ni cristo y en cuanto te echas novio, te corren todos detrás)

A mí el sexo no deja de maravillarme, la verdad…

Facts! Facts!

Y otros quince más…

  1. El pene erecto más pequeño del que se tiene constancia era de 1cm. (nada que comentar, pero yo no podría salir con él)
  2. Basándose en encuentas recientes, el hombre es en una relación el que tiende a ser atado durante el acto sexual.
  3. Entre los primates, el hombre el que tiene el pene más ancho y largo. (¿yupi?)
  4. Con 70 años, el 73% de los hombres siguen siendo potentes. (me parecen estupendas noticias, la verdad)
  5. Los testículos de un hombre se ensanchan un 50% cuando está empalmado.
  6. Más o menos el 1% de las mujeres puede llegar al orgasmo por estimulación de su pecho. (¡¡¡¡????)
  7. El 30% de las mujeres de más de 80 siguen manteniendo relaciones sexuales con sus novios o maridos. (yo cuando sea mayor quiero ser así)
  8. Los científicos han descubierto que cuando una mujer hace el amor produce una hormona de estrógeno que hace que su pelo brille más y su piel esté más suave. (sí claro, y el sudor que se produce cuando se hace el amor y que mancha el pelo, ¿qué?)
  9. El 7% de los británicos, hombres, han mentido sobre el tamaño de su pene para intentar convencer a una dulce doncella que se vaya a la cama con él. Los hombres mienten tres veces más que las mujeres sobre sus ‘estatísticas vitales’, sólo el 2% de las mujeres miente sobre el tamaño de su sujetador.
  10. Besarse pone en marcha 29 músculos faciales. En otras palabras, besarse puede servir para prevenir que surjan arrugas.
  11. Un espermatozoide tarda una hora en nadar unos 17 centímetros.
  12. Las proteinas en el esperma tienen un efecto tensante en la piel. Cuando se deja secar, se evapora el agua y deja la proteina que puede utilizarse contra las arrugas. Lo malo es que tienes que ir con esperma seco en tu cara.
  13. Necrofilia es el deseo de follar con muertos. En 2005 un científico Holandés, Kees Moeliker, descubrió este comportamiento en patos. (muy curioso, la verdad. y asqueroso tambiém.)
  14. Los estudios muestran que cuando un hombre ve una porno de dos hombres y una mujer produce más esperma que los que miren sólo porno con sólo un hombre o con muchas mujeres. Se especula que al haber competición, los hombres intensifican su ‘poder’ de ser padres.
  15. Un cuarto de los penes están torcidos o curvados cuando están erectos.

¿Qué me decís?

Did you know…?

Facebook tiene muchos fallos, lo sabemos, pero ésto que he encontrado… no tiene precio. Hay muchos, muchos más interesantes ‘facts’ sobre el sexo, pero los iré poniendo poco a poco, que tengo que traducirlos y no me apetece ponerme a traducir 100 de golpe.

  1. Según el Museo del sexo (yo quiero ir allí), el vibrador era originalmente utilizado como un tratamiento para la menstruación durante el siglo XIX. Los orgasmos que inducía, ayudaban al doctor a disipar los síntomas relacionados con la ansiedad de la regla.
  2. Casi 1 de cada 5 hombres le ha dicho a una mujer que la ama sólo para acostarse con ella.
  3. Se queman 200 calorías en 30 minutos de sexo. (Pero yo me pregunto… ¿penetración o todo tipo de sexo?)
  4. Aunque casi todas las partes del cuerpo y tipos de ropa pueden ser objetos de fetichismo sexual, los pies y los zapatos son los más populares en la sociedad occidental.
  5. Aproximadamente 1% de la población mundial se identifica como asexual (no sienten un deseo hacia ninguno de los sexos.) (Suspiro aliviada por no formar parte de ese 1%)
  6. Un hombre produce varios millones de nuevo esperma cada día. La mujer en cambio, nace con un número contado de óvulos y no puede producir más que los que ya estaba destinada por algún Dios o Madre Naturaleza u Otro.
  7. Las estadísticas muestran que aproximadamente el 90% de los hombres y el 65% de las mujeres se masturba de vez en cuando. (Ja! ja! y ja! ¿de vez en cuando…? no me acabo de creer yo ésto…)
  8. Las parejas se pasan unos 20 minutos precalentando el honor antes de follar. (lo traduzco a mi manera…)
  9. En el mundo, más o menos, se tienen relaciones sexuales 103 veces al año.
  10. Ambos sexos pueden ponerse cachondos por el aroma del vino. El olor de mucho vinos diferentes resulta ser parecido a las feromonas humanas, la sustancia química que es la cause he la conducta entre humanos. (a mí el olor del vino me da asco, me repele, prefiero besar a alguien que acaba de fumarse un porro a alguien que acaba de beber un vaso de vino. buajk!)
  11. Las endorfinas que creadas durante el acto sexual hacen que la persona siente una euforia similar al uso del apio. Las mismas endorfinas también funcionan para reducir el dolor, el dolor de cabeza ya no es una excusa.
  12. La punta del clítoris tiene unos 8000 nervios, más que cualquier otro lugar en el cuerpo humano. El pene tiene sólo 4000.
  13. La mayoría de las mujeres sienten la misma excitación cuando piensan en comida mientras hacen el amor. (interesante…)
  14. Un hombre eyaculará aproximadamente 21 litros de semen, medio millón de trillones de esperma, durante toda su vida.
  15. Los hombres buscarán en internet material explícito seis veces más que las mujeres.

FASCINANTE… ¿no?


Y no me llama

Hacía mucho, muchísimo que no me pasaba ésto. De hecho que debía de tener unos 12 o 13 años la última vez que algo así ocurrió. Internet ha matado eso de ‘estar esperando junto al teléfono’. Ahora le das tu msn, tuenti o facebook y te pasas el día conectada, esperando que también se conecte. Ya has pensado en varias conversaciones divertidas que podéis tener, en comentarios inteligentes y en qué le vas a contar que te ha pasado hace poco y que ha sido tan curioso.

Pues no. El viernes me lié con un chico que no tiene Facebook. A ver, que yo entiendo que la gente no quiera publicar su vida en internet, y me parece estupendísimo y lo respeto. Pero por dios, por dios, ¿porqué iba alguien no querer tener facebook? Ya hablo de comodidad, de no tener que gastar dinero para quedar, de hablar mucho rato gratis (aquí pagas al mes y se incluye todo). Pero Herr Alemán va contra marea. Así que le pido el número, me lo da.

Y vuelvo a tener 13 años otra vez y a llevarme el móvil a todas partes. Dijo que llamaría, ¿Por qué no llama? ¿Por qué? ¿Por qué? Internet puede fallar, puedes pasarte el día fuera y no conectarte pero… el móvil… el móvil la gente lo lleva a todas partes. Así que alguien me diga PORQUÉ PORQUÉ PORQUÉ NO LLAMA.

pd. No llamó, pero le mandé un mensaje yo y quedamos 🙂

Wisteria Lane

En la vida Erasmus tenían todo: vivían sin padres, sin vigilancia, eran independientes, salían de fiesta, tenían dinero, tenían amigos, hacían viajes, salían mucho, bebían cerveza, disfrutaban con los partidos de rudgy, bailaban, aprendían. Algunos más que en sus universidades de origen. Pero faltaba algo. Nadie dijo nada, pero todas sabían que les faltaba algo. Hasta que un sábado por la noche alguien propuso una noche de póker. Y alcohol. Y comida. Pero sólo entre chicas, lo chicos eran bienvenidos, pero era sólo cortesía, no querían de hecho que vinieran.

La primera noche fueron cinco chicas. Lucía se había liado con un griego la noche anterior y ya se habían mandado mensajitos, tenía la necesidad de contarlo. Y después Angelina dijo que iba a tener una aventura con un chico de 30 años. Sexo. Habían quedado en Londres.

– No quiero una relación con él – repetía Angelina una y otra vez cuando sus amigas la miraban.

– ¿Por qué? – preguntó Inés.

– Porque tiene 30 años. No va a querer estar con alguien que tiene 20. Con diez años de diferencia. Cuando él perdía su virginidad yo tenía cinco. Así que…

– Pero si él quisiera una relación, ¿tú sí accederías, no? – Lucía y Angelina se conocen demasiado, y Lucía sabe donde dar para que duela, para sacar la verdad.

Angelina no quiere hablar más de ello, siguen jugando al póker. Habían hecho un pausa de 15 minutos mientras trataban el tema del asaltacunas.

– ¿Cuántos años teníais la primera vez? – quiere saber Brianna.

– 15 – dicen Lucía y Angelina.

– 16 – dice Inés.

– Yo creo que también 16… – dice Brianna.

Hay un silencio y todas miran a Charlotte. Sonríe.

Charlotte tiene 21 años, y es la única del grupo que sale con otro del grupo.

– Mi primera vez ha sido con él – dice finalmente – he tenido otros novios, claro pero… con el que más tiempo estuve, se ponía muy tenso y no conseguía… levantarla.

Y ahí comenzó la conversación, a partir de ahí no hubo tabús. ¿Posturas preferidas? ¿Vosotras tragáis cuando chupáis? ¿Con cuántos lo habéis hecho? ¿Conseguís correros siempre? ¿Vuestra historia de amor que pensabais que tenía futuro y que no llegó a ningún lado? ¿Quién la tenía más grande? ¿Mejores sitios para hacerlo que nos sean la cama? ¿Pero polvo? ¿El más guapo? ¿Cómo cortas con alguien porque es malo en la cama? ¿Alguna vez os han dicho que lo habéis hecho mal? ¿El pito más pequeño? Risas. Alcohol: vino, baileys, licor de café, piña colada. Cuando hay nuevas preguntas se levanta la mano y se sacude en alto.

No se juzga. De hecho se aprende. Aprendes posturas nuevas, cosas que hace la gente, aprendes nuevas formas de querer, historias de amor tan bonitas que tienes que dejar la copa en la mesa porque la emoción te hace temblar. Charlotte cuenta historias preciosas. También porque ha tenido la suerte de vivirlas. El poóer es sólo una excusa para estar juntas, las chicas, y cotillear y comentar ex novios y futuros novios.

Éso faltaba en el Erasmus, charlas con chicas, charlas íntimas.

pd. Obviamente no he puesto ningún nombre real.

Housemates

Lucía lleva un año con su novio. Le quiere con locura, pensar en él la vuelve loca, y estar lejos de él es imposible. Y aún así, van a estar un año separados. Él se ha ido a trabajar a Estocolmo y ella se ha ido a estudiar a Londres. Por supuesto que en Navidad y algunos fines de semana irán a verse y quedarán. Pero no será lo mismo.

En Londres todo es diferente. Javi es muy celoso y no soporta la idea de que Lucía tenga amigos chicos y luzca escotes. En Londres puede hacer éso sin que Javi se entere. De hecho puede acostarse con cualquiera sin que Javi se entere. Y ahora cuando les separan todos esos kilómetros es cuando Lucía se da realmente cuenta de que quiere pasar el resto de su vida con él.

Comparte piso con una chica francesa que se llama Juliet, y un chico inglés, que se llama Richard. Parece que el destino los hubiera juntado allí a los tres, Lucía no se puede creer la suerte que tiene; se llevan los tres tan bien. Además con Richard hay una especie de conexión… no se lo ha dicho a Juliet, no quiere ser juzgada, pero el otro día cuando fueron a tomar algo al bar y el resto estaban distraidos, Richard la siguió al baño y la empujó contra la pared.

– No, no. Yo tengo novio y tú novia. Nos gustamos pero éso no tiene nada que ver, por favor, vamos a comportarnos como adultos.

Se dan picos a veces. Pero éso no significa nada.

Acabó por contárselo a Juliet, quien se rió.

– Ni siquiera nos metimos la lengua, lo que viene a ser un pico, vamos.

– ¿Y Javier qué?

– Nada. Yo le quiero, lo de Richard es algo sin más…

Un sábado de madrugada, cuando volvieron los tres de fiesta, recibió un mensaje al móvil de Richard.

Ven a mi cuarto, por favor

Se levantó de la cama y cruzó el pasillo. La habitación de Juliet y Richard estaban pegada la una a la otra, ella estaba a unos cuatro metros de los otros dos.

– ¿Qué pasa? ¿Por qué me mandas ese mensaje ahora?

Richard está borrachísimo.

– Duerme conmigo – se pone en pie y la agarra por la cintura, la abraza desesperado – duerme conmigo – repite – no consigo dormir, te necesito.

– Pero si tienes novia.

– Da igual, te necesito, desnúdate.

Se besan. Un poco. Casi nada. Más tarde cuando Juliet fuera testigo de esta historia, Lucía diría que sin lengua, pero ya no estaba muy segura de nada. ¿Y Javier?

Javier se pone enfermo cuando ve fotos en el facebook de Richard.

– No es feo – escupe las palabras a través de Skype una noche – me dijiste que lo era.

– A mí no me parece nada atractivo – contesta ella.

Javier está molesto. Lucía no sabe qué  hacer.

– ¿Quieres que vaya a verte dentro de dos semanas a Estocolmo? – se ofrece ella, siente la necesidad de recompensarle, gastar ese dinero por él, es su novio, le quiere. Lo necesita.

– No. Ahora estoy bien así, ya nos veremos si éso en Navidad.

– ¿Si éso…? – murmura ella, desesperada.

Una semana más tarde es ella la que se emborracha y arrastra a Richard al cuarto de baño de la casa en la que estaban celebrando la fiesta.

– Bésame – le suplica.

– No. Yo estoy enamorado de mi novia, no quiero salir contigo.

– ¡Richard! – ella está sorprendida, dolida. ¿Siete días lo cambian todo? – ¿Por qué?

– Tengo novia. Y tú novio. A ver si empiezas a ser consciente de ello.

Lucía le cierra la puerta del baño en las narices y se pone a llorar.

Más tarde, cuando van al centro de la ciudad, Lucía se hace amiga de un australiano. Se emborracha demasiado. No sabe volver a casa. Sabe que su casa está cerca del parque pero no recuerda dónde exactamente.

– Quédate a dormir en mi casa – ofrece el australiano.

– Tengo novio, ¿eh?

– Ningún problema…

Se besan. Un poco. Sólo picos.

Antes de dormir Lucía piensa consolándose: Javier se lo merece, por tratarme tan mal.

El secreto

Edu y Janire llevan ocho meses saliendo. Janire se va a ir en un mes de Erasmus, pero su novio la vuelve loca, así que está dispuesta a irse y no verle hasta Navidad. Tienen pensado hablarlo después, para decidir si seguir o no, si esos tres meses hacen que se quieran más, o todo lo contrario.

Lo que Janire menos soporta de Edu es la forma que tiene de estar con las chicas. Le encanta besar a sus amigas, cosa que Janire sabe, y más o menos controla cuando ella no está tan borracha como él, pero también sabe que él no lo hace con mala intención, que es su forma de ser. Sólo son picos, piensa después de todo. Cuando ve la confianza que tiene Edu con todas las chicas, no sólo sus amigas, ella también comienza a ser muy amiga de sus amigos. Cuando hay demasiado alcohol de por medio intenta que los amigos de Edu tampoco la besen a ella, pero no siempre puede controlarlo todo. No, no tienen una relación liberal, no se acuestan con otras personas, simplemente se dan picos con todo el mundo, tampoco es que sea nada del otro mundo.

Janire es del mismo grupo de amigas que Lucía y Beatriz. Lucía y Bea son mejores amigas, pero para Lucía, Janire siempre fue su ojito derecho. Era la más pequeña de la cuadrilla, la más menudita y un trozo de pan, sí claro, también era la más borracha, la del humor de perros y la gritona, pero le encanta su forma de ser. Una noche en la que Janire y Lucía se fueron antes a casa, Edu acompañó a Beatriz, había traído el coche y bueno, había bebido pero no le costaba nada acercar a Bea. Aparcó el coche en la esquina y se bajó con ella, para asegurarse de que la amiga de su novia llegara bien a casa, por si las moscas dijo. Antes incluso de llegar al portal, Edu agarró a Beatriz de la cintura e intentó besarla. No fue uno de esos momentos de fiesta cuando él decía dame un pico. Aquéllo era más, aquello era mucho más de la cuenta, más de todo. Podía notar cómo la cadera de él se pegaba en ella, estaba puesto. Ella intentaba apartarse y sólo podía pensar en Janire. Al final mandó a Edu borracho al coche, pero supo que a partir de entonces cada vez que hablara con él se acordaría siempre de todo lo que le dijo aquella noche, seguramente lo mismo que le susurraba a Janire cuando hacían el amor. Suspiró.

Al día siguiente llamó a Lucía en cuanto despertó.

– Díselo a Janire, ¡es su novio!

– Pero no quiero hacerle daño. Además se va de Erasmus ahora, seguramente en Navidad lo dejarán, porque visto lo visto seguramente él se tire a medio barrio y con lo que es Janire, seguramente allí hará más que darse picos con los tíos. Dentro de cuatro meses lo dejan.

– Si está con Edu no se va a ir con otros – dijo Lucía al teléfono, mosqueada con la actitud de Beatriz – tendrías que decírselo. Así corta con él ya.

– A ver, NO quiero hacerle daño.

– Tendrías que decírselo, cuando se entere se enfadará.

– No se va a enterar, yo no se lo voy a decir y tú tampoco…

– Se enterará – sentenció Lucía y le colgó el teléfono a su mejor amiga.

Neighbourhood es demasiado pequeño para guardar secretos, así que tal y como había vaticinado Lucía, Janire se enteró.

Las ex

A veces, por misterios de la vida, cuando cortamos con alguien, quien comienza a obsesionarnos, no es el chico en cuestión, sino su ex novia.

Las ex siempre nos odian porque somos las siguientes, del mismo modo que nosotras tenemos cruzadas a esas chicas con las que comienzan a salir después de nosotras. No siempre, es verdad. De hecho cuando EL se echó novia, dejé de hablarle y a la novia la saludaba y la sonreía como si nada. En cambio cuando RS se fue con otra, no hice otra cosa que cotillearla el fotolog. Era superior a mí, en ningún momento me cayó mal, de hecho a medida que pasaba el tiempo me fue cayendo mejor y mejor, y aunque ella no lo sabe, ahora la considero mi amiga por todo lo que leí que no debía leer.

Quizá ese triángulo amoroso entre RS, Artemis y yo fue complicado porque él, conquistador donde los haya, se lió con ella estando conmigo, y luego se lió conmigo estando con ella. A mí me dio igual porque no estaba enamorada de él, a ella en cambio se le partió el corazón y yo me sentí muy culpable. No tenía ni idea de que seguía con ella, y éso que antes le había preguntado y me dijo que sólo quedaban de vez en cuando. Menudo capullo manipulador, ¡y pobre chica!

Llegó un momento en septiembre del año pasado en el que me obsesioné muchísimo con Artemis, RS no tenía nada que ver en todo ésto. Me gustaba su forma de ser, su forma de vestir, sus rastas, su modo de expresarse y cómo sufría por amor. Me veía en parte reflejada en un espejo.

Luego también existe en mi vida esta situación a la inversa. Hace un año más o menos, cuando volví de NYC me lié con un chico, que hoy por hoy casi se ha convertido en mi mejor amigo. La cosa era que el hombre tenía una de esas ex novias obsesibas y locas que necesitaba que mi amigo se volviera a enamorar de ella. La Loca y Jon, habían estado casi dos años juntos, y ella había resultado ser más infierno que otra cosa. Así que Jon y yo encontramos alivio en el otro, yo tenía el corazón partido por EL (otra vez) y él por la Loca.

Pero ahí no acabó todo, cuando Jon y yo dejamos de liarnos a principios de verano, nuestros dos grupos de amigos comenzaron a salir juntos. La Loca frecuentaba mucho ese grupo y cuando salíamos de fiesta aún estando de espaldas podía sentir su mirada de odio clavaba en la nuca. Sabía que ella estaría revisando mi vida pública por Internet, y que les preguntaría a sus amigas qué había visto Jon en mí. Después de todo yo era fea, estúpida y una prepotente. Yo empezaba a tener un poco de miedo, ahora me lo tomo con risa y filosofía pero su odio por mí no ha menguado.

Al parecer me odia, con toda su alma, le repugno, me tiene mucho rencor porque fui yo la que la alejó de Jon. Ahora él tiene una novia muy mona y muy simpática que parece estar sufriendo el mismo odio que yo. Alguna vez ya nos hemos aliado las dos contra la Loca, lanzándole miradas de indiferencia y de paciencia infinita, luego mirándonos y riéndonos. No nos traga a ninguna de las dos, somos insoportables.

Y lo que sabe la Loca, lo que más le molesta, es que en algún punto somos iguales. Jon sigue un estilo de chica que nos conecta a las tres. Que sus dos enemigas se parecen a ella, tiene que ser terrible. Por ejemplo, las dos tenemos mal humor, somos bordes y desagradables, nos quejamos de la misma forma. Al igual que yo visto parecido a Artemis, que tengo el mismo modo de sufrir por los hombres y me complico tanto como ella la vida.

Así que aquí lo preocupante no es tanto lo obsesionadas que estaremos con el chico que nos ha dejado y dejarán. Sino, lo mucho/demasiado que nos parecemos a ese ser que envidiamos y despreciamos. ¿Realmente las ex somos todas tan iguales, estamos todas cortadas por el mismo patrón?

Fifty, fifty

Incluso antes de enamorarme por primera vez, ya había leído y visto (en películas y en series) que había una persona en la relación que quería más que la otra.

Cuando empecé a salir con Querido Nadie se dio el caso en cuanto empezamos, él me quería más que yo a él. No era nada malo, ni culpa mía ni culpa suya, simplemente era.

Con los siguientes chicos con los que estuve sucedía lo mismo, la balanza estaba desequilibrada. No fue hasta que me tocó a mí querer más que me di cuenta de lo angustioso que podía llegar a ser. Toda esa falta de seguridad, las ganas de estar todo el tiempo del mundo con él, o de hablar de él todo el rato.

Y de repente, ha sucedido lo inesperado. La balanza se ha equilibrado y con quien menos lo esperaba. Neibourhood es un lugar pequeño, donde lo normal es salir con alguien del barrio, o del pueblo de al lado, pero nunca se me habría ocurrido. ¿Alguien tan cercano? ¡No, desde luego que no!

No sé por qué, me recuerda a mí cuando estaba siempre activa, de buen humor, cuando era más astuta y atrevida. (Antes de que EL me rompiera el corazón). Me suelta las cosas sin pensar, cuando tiene una duda la plantea, cuando tiene miedo me lo dice, cuando sabe que me molesta algo viene adrede a hacérmelo para luego poder pedir perdón y tener una excusa para tocarme.

Y me gusta, me encanta. Pero me fascina que esté todo equilibrado. No saber si es él quien quiere más o si soy yo, o si quizá seamos los dos. Algún día la balanza caerá de algún lado, pero seré muy feliz si no lo hace.

Sea como sea parece que los tiempos de soltería se han terminado, así que os presento a Ordinary Boy.

Te quiero, casémonos

Hacía mucho que ningún tema interesante para este apartado me rondaba la cabeza. (Por lo que os daréis cuenta, que mi vida no es tan interesante como la de Carrie Bradshaw. Triste pero cierto.) Pero hace unos días, una chica de mi clase me dijo que una de su grupo quiere irse a vivir con el novio, están prometidos, y van casarse.

Y en fin, no sé lo normal o anormal que será éso por el sur o el centro de la península pero desde luego en el norte, en Euskadi y en Bilbado, ésto no es normal. De hecho es muy, muy raro. Una de éstas cosas que te dicen y te quedas quieta, abres la boca y los ojos muchos y niegas con la cabeza.

– ¿Por qué quiere torturarse así? ¡Sólo tiene 20 años!

– Es ridículo. Está todavía en la universidad.

– ¿¡CASARSE!? ¿PASAR 60 AÑOS DE SU VIDA CON ÉL?

– …

No, yo no lo entiendo. Lo respeto, si fuera amiga mía y viera que es feliz con su novio me alegraría por ellos, pero no lo entiendo.

Él. Él es otra historia porque se sacan 6 o 7 años y trabaja y está por comprarse un piso, donde ella vivirá como en casa de su madre: sin pagar ni un duro.

Se quieren y quieren estar juntos. Pero es que no se conocen. Llevan juntos algo así como 6 meses. Tengo amigas que llevan con el novio 5 y 4 años y cada uno vive felizmente en su casa. Yo he estado 1 año y algo en una relación y en NINGÚN MOMENTO se me pasó por la cabeza irme a vivir con él.

Quizá yo no querría lo suficiente. Quizá.

20 años. Universitaria. Se quieren.

26 o 27 años. Trabaja. La mantendrá por amor al arte, porque la quiere y quiere que sea su mujer.

El amor no tiene límites, éso dicen.

Luego obviamente tendré que comerme mis palabras porque algún día yo conoceré a alguien, y al de 3 días de conocerlo sabré que es con quien quiero tener hijos, casarme y que me aguante durante el resto de sus días. Pero ahora, mirándolo desde el otro lado…

Por encima de mi cadáver.

Los erasmus

Soy filóloga. Filóloga inglesa. Somos unos 30 en clase, pero la gente se va quedando atrás, y el número poco a poco se reduce. Pero obviamente lo que más se reduce es el número de chicos. Este año somos 27 chicas y ningún chico. Pero el año pasado no es que fuera mejor, eran 4 y dos eran gays, otro tenía novia y aunque el último todas acordamos en que estaba bueno, pasó a ser nuestro amigo y sin saber por qué, perdió su encanto como chico.

Así que nos encontramos con las manos vacías, en la facultad de filosofía y letras, repleta de chicas y con escased de chicos. Salvo… los erasmus. Son nuestro soplo de aire fresco y a cada paso suyo las universitarias nos desmayamos a su alrededor. Obviamente yo, que en otro tiempo me entendía de hombres – ahora ya he perdido la práctica, me he cansado, me da pereza… – no soy la excepción.

Además para más tortura, el primer semestre, cuando teníamos que dedicar una hora de inglés a entablar conversación con ellos, los profesores se han despistado al hacer los horarios y ninguna coincidía con una hora a la que ellos pudieran ir. ¡Nos quitaron nuestro derecho a admirar la belleza de los hombres! No os preocupéis, la fortuna nos sonrió y los miércoles, cuando termino las clases, durante una hora, nos reunimos con un grupo de erasmus desde hace ya un par de meses para hablar de ésto y de aquéllo.

Todas tenemos una lista estudenda de quién es el más guapo, el más simpático y sobretodo, el erasmus del semestre. La inmensa mayoría se irán en diciembre y nos quedaremos sin chicos, durante un mes. Luego vendrán otros y volveremos a hacer nuestra lista mental de quién nos gusta más.

Después de todo… y sabiendo que dentro de dos fines de semana hemos hecho planes para salir con ellos de fiesta, puede que quiera quitarme la pereza de encima y empezar a fantasear con alguno de ellos.

Onírico mundo donde abundan los rubios de ojos azules, morenos de ojos negros, altos, de fuertes hombros, de enormes sonrisas y misteriosos acentos. Maravilloso el mundo universitario.

Al mal tiempo buena cara

He decidido, ya que le doy tanto a la cabeza, compartir mis quebraderos de cabeza con vosotros, pequeños lectores, si es que aún queda alguien vivo. Sea como sea, sé de gente que mi cuadrilla que se pasea por aquí de vez en cuando, y hasta gente de mi universidad – estos últimos cotillean a hurtadillas, pero yo lo sé todo, soy como una Diosa Griega del siglo XXI…

Por ello los nombres de la gente cambiarán, como ya lo habían hecho para la mayoría de a los que menciono, y las situaciones seguramente serán distorsionadas. Lo que más me gusta de todo ésto es la etiqueta que voy a darle a esta sección: Sex and the Neighbourhood. ¡Qué original soy! ¡Qué juego de palabras más acertado! Además soy guapa e inteligente. ¿Qué más puedo pedir?

Pues… por pedir… pidamos buenas críticas. O mejor aún, pidamos que nos contesten a una simple pregunta, ¿Por qué nos afectan tanto las malas críticas? Recuerdo mi primera crítica. Creo que tenía 14 años, había escrito un fanfiction sobre Harry Potter y recibía entre dos y seis comentarios por capítulo. Luego la página donde publicaba murió y toda la información se borro, así que hubo que empezar de nuevo. Así que no me quedó otra solución que seguir publicando donde lo había dejado. Y fue entonces cuando llegó el terrible review.

Tu historia no tiene sentido, está claro que tus protagonistas no funcionan, Viktor Krum es para Hermione y no esa estúpida que te has inventado.

Fue como una puñalada. Recuerdo que muchísima gente contestó a ese malo, malísimo comentario, apoyándome. Pero dio igual, ya veis, cinco años más tarde y sigo recordando qué decía. Y aún así, aunque ese comentario no tuviera ni pies ni cabeza, hecho de menos el hecho de que últimamente ya nadie critica.

Me ha gustado mucho, muy interesante, buen final. Y ahí acaba todo. ¿Sólo produzco éso en la gente que lee? Entonces quizá debería replantearme mi futuro. La semana pasada en el tiempo record de dos días escribí una historia de diez hojas para mandar a un concurso. Lo llevé a la lonja donde hice que toda mi cuadrilla lo leyera, corrigieran faltas que se me habían escapado, frases pesadas y ayudaran con sugerencias.

La peor crítica fue: eres un poco espesa. Me hizo reír porque me puedo considerar de todo menos espesa pero… éso sí que fue una crítica. Gracias. Me releí el cuento y separé los grandes párrafos para que no fuera tan enorme para la vista. Y oye, por lo menos alguien que es sincero.

Pero entonces es la pregunta de… ¿prefiero que me chupen el culo, o que me digan la verdad para que duele? Hoy diré que prefiero la verdad, pero depende del día os podría decir que me gustaría que me mimasen. Per al fin y al cabo, quien juzga soy yo misma, y aunque el resto ayude, yo ya sé cuando algo es bueno o malo. Ésa es la cruda realidad.