Del largometraje a las series

Ya os comenté la locura que me parecía el camino que estaba tomando mi largometraje.

Tuvimos seis clases con David Muñoz, y yo escribí mi postura antes de la quinta clase. La quinta clase… was a blessing. Si no la hubiéramos tenido, jamás podríamos haber podido tirar para alante, porque teníamos los ánimos por los cimientos. Yo me lo tomé con humor, pero claro, era con humor o con lágrimas. Y éso que soy estudiante, de verdad que hasta que no te pones a ello, no te das cuenta de lo dura que es la vida del guionista…

En dos clases, con tres semanas de diferencia, escaletamos y escribimos el guión. Y aquí es cuando reventamos de alegría… ¡eligieron nuestro guión para seguir tutorizándolo hasta mayo! No fuimos el único grupo elegido, se escogen a dos de ocho… pero oh mon dieu! ¡Han escogido la historia que hemos creado!

Y empalmamos con el módulo de televisión. Y aquí es cuando te quieres echar a llorar, porque un largometraje se escribe con una parsimonia… un año, dos para escribirlo… igual que la tele, vamos, que se tarde una semana en escribir casi la misma longitud. Y ya nos han metido presión para crear dos series en estos tres meses.  DOS SERIES. Y mi grupo además tiene que seguir con el guión de largometraje.

Así que así sigue el máster, mi vida social se ha reducido a escribir, y cuando no lo hago, pienso en mejorar las historias que estoy escribiendo. Y seguir viendo series, si alguien tiene pensado hacer el Máster de guión en Salamanca, ya se puede poner a ver El barco, Águila roja, Aída, La fuga y todo lo que se le ocurra.

Éso sí, cuánto me alegro de ser chica de series, porque si lo fuera de cine, ahora me estaría volviendo loca intentando verlo todo. ¡Muajaja joderos cinéfilos! Los seriéfilos gobernaremos el mundo… 🙂

Fin.

Hasta que vuelva a encontrar un momento para escribir.

Hispania

Robin Hood y Little John huyendo por el bosque, saltan bardas y árboles tratando de escapar, y logrando otra vez burlar así al perseguidor. ¡Qué alegría, amigos! ¡Ah, qué día más feliz!

Fue lo primero que me vino a la mente cuando vi Hispania. Al astuto zorro y el oso simpático y gordinflón. Me esperaba poco de Hispania, todo ha de admitirse, me espero relativamente poco de la televisión española en general. Aunque he de decir que hacía dos años y medio que no veía la tele, pero ya que Víctor lo pintó tan apetecible, y mi internet estaba jodido, no tenía nada más que hacer.

La última vez que encendí la tv, allá por 2008, Antena3 era una gran mierda. Pero UNA GRAN MIEDA. TV5 era mejor canal, no mucho mejor, pero sí ofrecía más calidad. Y cuál es mi sorpresa cuando no sólo A3 no tiene ninguna mierda de programación que me esperaba de ella, sino que TV5 no sólo abusa de la suya, sino que está orgullosa de ella. Me he imaginado a una especie de Amanda Peet en Studio60, véase una Jordan McDeere, al mando de la cadena, ella quiere que la tele tenga calidad, y puede que ahora gracias a la española Jordan, A3 esté en camino.

El primer capítulo me gustó muchísimo, pero claro, tengo bajas espectativas con la tv, quizá a los que acostumbráis a ver esa caja tonta, no os pareció nada del otro mundo. ¡Pero por favor! Alguien en ese condenado país se ha atrevido a hacer algo que merece la pena ser visto. Claro que la calidad importa, pero simplemente por dar ese pasito, ya es un gran paso para la humanidad (o por lo menos para la televisión española).

Tiene aires de Roma, no, no es Roma, pero se asemeja un poco, ligeramente. Y aunque parece ser que casi no había presupuesto por capítulo (o lo había, pero comparado con la serie británica, hablamos de miseria) la verdad es que no se nota nada, o no demasiado. Quizá por la talla de los grandes actores (ACTRICES) como la estupenda Manuela Vellés, o el cruel Lluís Homar… he de admitir que Ana de Armas no acaba de hacerme gracia, parece que está ahí en medio, que si la tiran para un lado, que si la tiran para otro. ¡Coño! ¡Sufre más! Cambia de cara o reacciona en vez que quedarte ahí con tus ojos de cordero degollado mirando de un lado para otro. Pero claro, éso también puede que sea cosa del personaje. Puede que sea el guión, que está currado y tiene consistencia…

El primer capítulo es el que más me ha gustado de todos ellos, pero está bien, de momento sigue con su rumbo de aventuras con Robin y Little John, véase Viriato y Sandro (y el resto de la tropa goofie), y el amor entre la esclava y su querido novio Paulo, y Helena que se va a casar pero está enamorada de Viriato, Clauda que quiere volver a Roma pero por alguna razón… ¿no quiere? El malo, maloso Galba que resulta que sí existió y sí fue tan perro mal nacido como para putear a los pobres hispanos (o pueblos que vivían en la península por aquel entonces) con la matanza que se ve en el primer capítulo…  (ya sé que soy muy mal hablada, no me contáis nada nuevo).

Dadle una oportunidad, que la televisión está cambiando y hay que ser testigos del cambio.